El Señor de las Piedras murió como los justos: durmiendo

Mérida.- Don Martino Liberato Arias, el afable señor al que usted amigo aficionado conoció por años, o quizás por decenios, junto a su hijo, Mauro a la entrada entre el home plate y la primera base del parque Kukulcán, pasó a mejor vida este sábado 9 de mayo de 2020.

El señor Arias, del que Península Deportiva hio un documental en 2012 en el que terminó de ser conocido como “El Señor de las Piedras”, murió a los 99 años de edad y se quedó a dos meses y nueve días, de llegar a la emblemática meta de los 100 años.

ORGULLO DE TEKAX

Nació el  18 de julio de 2020 en la ahora ciudad de Tekax, de donde con el tiempo vino a Mérida a hacer su vida y a formar una familia a la que creció y desarrolló, primero vendiendo paletas y luego cocinando el delicioso antojito conocido como polcán, que si bien él no creó, sí hizo famoso.

Primero con su finada esposa, a la que perdió hace poco más de 10 años, y luego, por varias décadas con su hijo Mauro, Don Martino vendió sus polcanes, con, o sin chile habanero, desde el parque de Itzimná, hasta el Kukulcán, pasando por el Salvador Alvarado en la Liga Peninsular y por el Carta Clara.

Si no fue el último, si fue de los últimos fans yucatecos que vieron en todo su esplendor las tres épocas de los Leones de Yucatán y la Liga Peninsular y que disfrutó del “Rey de los Deportes” en los cuatro principales parques que han existido en Mérida: El de Itzimná, el Salvador Alvarado, el Carta Clara y el Kukulcán.

En atenta comunicación con Península Deportiva, su hijo Mauro Arias, quien ya desde varios años atrás estaba al frente del negocio familiar, informó que su padre solo se acostó a dormir y sin queja, sin dolor o malestar alguno, murió.

Ya estaba muy cansado, muy desgastado, las fuerzas lo habían ido abandonando, comentó Mauro, quien agregó que de hecho, de haber iniciado la temporada, muy difícilmente lo podría haber acompañado al Kukulcán como sucedió hasta 2019. No estaba ya en condiciones para ello.

Mauro Arias añadió que no pudieron hacer nada y que sólo constataron lo ocurrido, lo cual les tomó de sorpresa.

Ante el panorama sanitario actual por el coronavirus y su enfermedad, la COVID-19, la familia no pudo hacer el velorio correspondiente y tras los trámites de rigor, el cuerpo de Don Martino fue enviado a un crematorio para su incineración, que inició a las 17 00 horas.

La familia recibirá las cenizas este domingo y estarán en resguardo momentáneo en lo que deciden que hacer con ellas, posiblemente ponerlas en el Mausoleo Familiar en el que están ya dos de sus hijos y su señora esposa.

No es necesario pedir que Descanse en Paz, pues fue u buen hombre y lo recordaremos con mucho cariño y simpatía.

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