Uno de los más grandes misterios del boxeo cumple hoy 50 años

Mérida.- Nadie sabe con certeza cuándo nació.

Tampoco cuándo murió…aunque la historia registra que ello ocurrió un día como hoy, hace 50 años.

Charles L. Liston, “Sonny”, como fue conocido, o “El Oso Feo”, como Mohamed Alí lo provocaba, fue hallado muerto por su esposa el 5 de enero de 1971.

Estaba ya en estado de descomposición en el dormitorio de ambos, y así lo halló al regresar de un viaje.

Las estimaciones de las autoridades, avisadas horas después, sólo tras que Geraldine Liston informó a sus abogados, situaron la muerte el día 30 de enero de 1970.

Nacido, oficialmente, el 8 de mayo de 1932 (muchas versiones suponen que fue antes), Liston fue un ser que alcanzó el estatus de humano solo biológicamente.

UNA FIERA HUMANA

El mal trato que recibió desde su más tierna infancia lo convirtió en una especie de Fiera-Sapiens.

Así, devino en un ente a la defensiva y con una carga de rencor que inició desde entonces, para convertirse en una bola de nieve que arrasó años después con todo lo que encontró en su arrollador paso.

Fue uno de los 25 hijos de un arrendatario de tierras de cultivo en Sand Slough, Arkansas, donde presumiblemente nació.

Echado a su suerte, con una instrucción que no incluyó la lectura, ni la escritura, Liston se vio en problemas desde pequeño y comenzó a sobrevivir a punta de golpes.

Los golpes y los pleitos vinieron acompañados de problemas legales; robos y asaltos lo condujeron repetidamente a estaciones de policía, luego a correcionales y finalmente a penitenciarías.

Uno de esos “viajes” al “Tanque” (ya siendo boxeador profesional en 1956) fue por fracturar la pierna de un policía, presuntamente racista y arrojarlo de cabeza hacia un basurero metálico, tras ser multado.

GRACIAS A UN SACERDOTE

Fue precisamente allá, donde un sacerdote de apellido Stevens lo introdujo al mundo del boxeo viendo sus habilidades para pelear en el penal y su gran fortaleza.

 

Fue campeón del torneo amateur en ese penal y de allá salió a ganarse la vida a trancazos y a echársela a perder a muchos de la misma manera.

En una época en la que la gente de raza negra como él era aún discriminada (legalmente), a Liston no lo querían, por supuesto, muchos de los blancos.

Y tampoco los negros, que lo veían como un mal ejemplo que desacreditaba su lucha por una legítima igualdad.

Fue catapultado al boxeo profesional por la mafia con la que tuvo contacto en la prisión de Saint Louis, ciudad en la que debutó el miércoles 2 de septiembre de 1953, noqueando a un tal Don Smith en el primer round.

Así hilvanó una cuenta de siete triunfos, el sexto y el séptimo ante el muy experimentado Johnny Summerlin, para luego perder una decisión dividida ante el no menos colmilludo Marty Marshall en Detroit.

SIEMPRE EN LÍOS, AUNQUE NO QUISIERA

Sus antecedentes y mala fama le granjearon obstáculos para pelear e incluso una vez debió comparecer ante el Senado para explicar su circunstancia personal.

Una estrella del boxeo, Liston nunca fue autorizado a pelear en Nueva York, estigmatizado por su mala imagen.

Por ella, los comisionados Melvin Krulewitch y Eddie Dooley, en las décadas de los 50´s y 60´s, respectivamente, le negaron el permiso.

Del segundo incluso ha sido dicho que afirmó que Liston nunca pelearía en la Ciudad de los Rascacielos, mientras él estuviera en el cargo…y así fue.

Fue de los pocos campeones pesados estadounidenses que nunca pisó el ring del Madison Square Garden defendiendo su corona.

Pese a ello, logró la oportunidad de coronarse campeón del mundo; la inercia exitosa y arroladera de su carrera lo forzó.

Subió al ring el 25 de septiembre de 1962 en Chicago (Comiskey Park), para noquear al 02:06 del primer episodio a Floyd Patterson.

Fue el primer retador en la historia en ganar el título en el mismísimo primer episodio.

La revancha tuvo un final idéntico, aunque con cuatro segundos de más el 22 de julio de 1963 en el Centro de Convenciones de Las Vegas.

Luego vinieron los dos choques con Mohamed Alí, que con él inició su cruzada mediática al agredirlo y exhibirlo verbalmente llamándolo “Oso Feo”, siendo correteado en público en una ocasión por un ya fuera de sus casillas Liston.

Alí, quien no era favorito, soportó los embates de Liston en el inicio de la pelea y luego de envolverlo, lo boxeó.

Esa noche del 25 de febrero de 1964, “Sonny” ya no quiso salir a pelear para el sexto round, alegando una lesión en un hombro.

La revancha en Lewiston, Maine,el 25 de mayo de 1965, temrinó abruptamente a los 2:12 del primer episodio, cuandio Liston cayó por un golpe que no pareció ser lo suficientemente duro y que dio pie a muchas conjeturas ligadas a su pasado mafioso.

Quizás la más famosa imagen en la historia del boxeo.

Liston hizo aún 16 peleas, ganando 15 de ellas, 14 por nócaut, la última en 1970 y parecía ser aún un contendiente a pesar de su edad oficial (38 años), pero vino su fin.

Su muerte, insistimos, rodeada de muchas historias y con el ingrediente raro de que su esposa tardó horas en llamar a la policía, pues prefirió primero llamar a sus abogados, fue un remache, no digno, pero sí acorde a su azarosa existencia.

Versiones señalan que murió de una sobredosis de heroína, pero su esposa no halló jeringas en el sitio de la muerte, y, además, “Sonny” tenía terror a las agujas, prefería liarse a golpes que soportar una.

Un desacuerdo en febrero de 1969 con el mafioso Robert Chudnick, quien lo consideró un “soplón” de la policía, luego de una trifulca con drogas de por medio en la que él fue el único en no ser detenido, podría ser también la causa de lo sucedio.

O la bofetada que una de sus prostitutas (era “chulo” o “padrote”) le dio al hijo de Chudnick ya en 1970, cimentó la enemistad entre ambas partes.

Y como esas conjeturas, hubo varias otras, pero jamás aclaradas y sobre las que jamás habrá ceteza, pues todos sus protagonistas ya murieron.

El parte oficial fue “causas naturales” por una falla cardíaca…a los 38 años.

“ASÍ ´NOMÁS´”

Fue enterrado sin mayor pompa en el Paradise Memorial Gardens de Las Vegas, dejando tras de sí un legado azaroso que nadie en sus cinco sentidos habría querido vivir y que a él le tocó.

Logró un muy destacado récord de 50-4-0 con 39 kos en 17 años de servicio como boxeador profesional.

Que en Paz siga Descansando Charles L. “Sonny” Liston.

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