San Jun de los Lagos.- El púgil sinaloense Julio César Chávez jr. salió al paso de los custionamientos por su rápido nócaut de anoche sobre el colombiano Evert Bravo a quien despachó en menos de dos minutos.

En entrevista con los presentadores de TV Azteca sobre el ring, luego de la pelea de su reaparición tras 27 meses, “Julito” afirmó que se preparó muy bien y que se sentía feliz de haber peleado en esta ciudad jalisciense.

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Sobre el rápido final que dejó insatisfechos a los asistentes y a muchos que vieron la pelea por televisión, dijo que la culpa no fue de su rival, sino del ejecutivo de Zánfer, Juan Carlos Torres.

YA ME TOCABA

“Me preparé al 100 por ciento, sé que la gente vino a ver una buena pelea, desgraciadamente el rival no se quiso parar, este…y ya me tocaba un pichón yo creo, a lo mejor”, dijo.

Aseguró estar preparado para pelear pronto y recordó al respecto que llevaba ya cinco meses entrenando, por lo que espera subir al ring de manera seguida.

A su vez, su padre y también comentarista, Julio César Chávez sr. con micrófono en mano, siendo escuchado por la gente en la tv y en la arena, se inconoformó con la reacción de la gente, pero dijo comprenderla.

“Pero si mi hijo hubiera perdido en el primer round qué pasaría, ¿qué iban a decir ustedes si mi hijo perdiera en el primer round, qué iban a decir?.

“Este es un deporte de apreciación, Julio se preparó a conciencia para esta pelea, porque él sabía que tenía que ganar y convencer.

“Pero parece que a ustedes no les gustó; si se gana, porque se gana, si se pierde, porque se pierde; ¿quién los entiende, pues?”, dijo inconforme.

Agregó que su hijo vino a pelear y peleo y ganó, dijo antes de despedirse, no sin antes agradecer a la gente su cariño y recibimiento en esta localidad y enviarles una bendición.

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