Las Vegas.- El estadounidense Deontay Wilder ganó aquí esta noche el campeonato mundial de peso completo del CMB, haciendo buenos los pronósticos que así lo advertían sobre el haitiano Bermane Stiverne al que, empero, venció sin la contundencia y brillantez que se esperaban.

Wilder, en su primera oportunidad por la máxima corona del boxeo pasó por vez primera de los cuatro rounds e incluso llegó a la decisión para perder la perfección en su récord, que si bien se mantiene imbatido y vencedor, no muestra todos sus resultados en su favor y antes del límite, como sucedió en sus 32 primeros compromisos sobre el ring.
Wilder dominó gran parte de la pelea y soportó llegar a la otra frontera, pero no lució como el aniquilador que muchos querían ver y que trajera en sus puños y en su desempeño la espectacularidad que todo el mundo del boxeo añora desde hace lustros.
Simplemente fue mejor, claramente mejor, pero no lo suficientemente para concretar los sueños de quienes quieren ver a los pesos completos en épocas como las de Jack Johnson, Mohamed Ali, Jack Dempsey, Mike Tyson, Joe Louis o, al menos (dicho sea con todo respeto), como en los tiempos de Rocky Marciano y Larry Holmes.
Se suponía que Wilder podía constituir una amenaza inmediata para Wladimir Kitschko (su hermano Vitali ya no pelea), pero si ese combate se llega a dar, tendrá que pasar un tiempo, pues el gigantesco nuevo campeón aún está “verde” para un compromiso de esa envergadura, contra un campeón que es de lo mejor de este tiempo, pero al que, como su hermano, le ha faltado ese catalizador que encienda el corazón de los fans al boxeo.
Respecto al pleito de esta noche, Wilder, basado en su evidente superioridad física hizo lo necesario para imponerse, aprovechando su alcance y notable ventaja de peso, pese a lo cual no doblegó la verticalidad del campeón que no hizo huesos viejos sentado en el trono.
Solo al final del segundo asalto Wilder tuvo a Stiverne a un tris de derribarlo, pero ambos se trompicaron, junto con el réferi Tony Weeks y rodaron (los tres) junto a una esquina.
Wilder, con su jab, un poco mecanizado y el cruzado de derecha que llegó, mas no hizo sucumbir al campeón, fue sumando los puntos necesarios para marcar la diferencia en una pelea que se hizo aburrida, monótona en su último tercio y arrancó abucheos del público.
Wilder demostró magnífica condición física para recorrer los 12 rounds, ocho más de los que había combatido, y ahora con un rival de mucho mejor nivel, pero al mismo tiempo evidenció falta de recursos técnicos y ofensivos, pues no supo casi nunca golpear a los bajos y tampoco emplear adecuada y oportunamente el uppercut que se le facilitaba con un rival notablemente más bajo de estatura y que entraba como torito buscando la distancia corta.
Stiverne, a su vez, no pudo con el empaque físico del retador, pero sí mostró ser un digno campeón y un valor a toda prueba, además de mayores recursos técnicos al entrar en no pocas ocasiones al terreno corto del vencedor al que estremeció en más de una ocasión.
Las tarjetas de los jueces fueron 119-108, 118-109 y 120-117, mientras que la de Península Deportiva registró 117-110.
A manera de resumen, la  reina de las divisiones del boxeo seguirá un tiempo más en el marasmo que vive después de la salida de circulación de Mike Tyson.

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