Willie Romero y el camino del infierno

Siguen los costos por la salida de Cacao

Por Jorge Jorge Canto Alcocer

Mérida.- Una cabeza más yace en el camino del infierno: la de Willie Romero, quien fuera manager de los Leones de Yucatán durante casi tres temporadas consecutivas, en todas las cuales los mantuvo en el liderato del Sur, incluyendo la mágica campaña del 2016, cuando los melenudos jugaron para .700.

Fue una remoción brusca, inesperada, que tomó por sorpresa seguramente a todo el equipo, incluso a la afición, aún a muchos de quienes en los últimos días le recriminaron la salida de Cacao y la mala racha consiguiente.

La situación pone a Leones en una coyuntura complicada, pues únicamente faltan 21 partidos para el cierre de la temporada, lapso en el cual el nuevo manejador –Juan Francisco “Chico” Rodríguez– apenas y se estará acoplando a su cuerpo técnico y jugadores.

La idea de una temporada sin turbulencias quedó, pues, desechada, y los Leones sufrirán, lo mismo que los otros tres o cuatro –en caso de que haya juego de “comodín”- equipos del Sur que clasifiquen para los play offs.

Esto es, sin duda, un nuevo costo por la salida de Cacao. Recordemos que tras el cambio de Valdez, los Leones entraron en una terrible racha, en el curso de la cual la afición realizó ruidosas protestas contra la directiva y contra el mánager, a quien se atribuyó responsabilidad en el movimiento, así como favoritismo hacia Yuniesky Betancourt y Juan Francisco, refuerzos que continúan abajo del nivel esperado y, por supuesto, muy por debajo del nivel de Cacao.

Así, en medio de la gritería del domingo tras nuevos fallos de los mencionados jugadores, Willie se “enganchó” con un aficionado que lo increpaba con dureza. La escena fue captada por la transmisión televisiva y ello, más el reporte del umpire principal, llevaron a la Liga a suspender al mandamás selvático por dos partidos. Ante el castigo, la directiva decidió el cese fulminante del estratega.

Permítasenos dos palabras al respecto: por una parte, y a diferencia de lo expresado por cientos de aficionados en el estadio y en las redes sociales, nos parece que Willie ha madurado mucho como mánager, y durante esta campaña había mostrado esos sustantivos avances, superando varios retos motivados por lesiones, permisos y bajas de juego de peloteros fundamentales.

Sin embargo, el panorama comenzó a descomponerse hace un mes, tras el múltiple cambio que trajo a los Leones a Ricky Álvarez y Édgar Osuna, y se complicó mucho más con la absurda salida del “Cacao”. Entonces inició la mala racha, con el consecuente clamor popular, que motivó el desafortunado “arranque” de Romero contra el público.

Nos parece, entonces, que la decisión de cesarlo fue una más de las reacciones pasionales y poco fundadas de una directiva que, si bien está más que dispuesta a soltar el billete para reforzar al equipo, también es excesivamente rápida en tomar decisiones que, en último caso, ponen en riesgo precisamente la viabilidad de su inversión.

Tras buscar con la linterna de Diógenes al sustituto de Romero, y hallarlo en la persona del sub campeón con los Leones de 1989,  “Chico” tendrá el tremendo paquete de acoplarse en unos cuantos días a un equipo que no pasa por su mejor momento, y al que además han llegado una enorme cantidad de refuerzos –comentaremos de ello con detenimiento la próxima semana-, que bien pueden terminar por estorbar si no son adecuadamente manejados.

Además, la lógica indica que el nuevo mánager tendrá que aceptar al cuerpo técnico que ya existe, lo que también es un factor que puede dificultar su trabajo.

Antes de este complicado fin de temporada, los Leones parecían encaminados a clasificar por estas fechas. No ha sido así, merced a la mala racha, por un lado, y a las importantes reacciones que están teniendo los Pericos de Puebla, los Rojos del Águila de Veracruz y los Bravos de León.

El número mágico es aún de seis, cifra que debe alcanzarse cuando mucho el próximo fin de semana, pero aún se está a 14 de asegurar el liderato, en tanto que la ventaja sobre Puebla aún es amplia, pero ya no tan formidable ni mucho menos insuperable.

Si los Pericos mantienen su tendencia al alza, y los Leones no logran enderezar, la próxima semana ya podrían los campeones tener al Rey de la Selva al alcance de la mano.

Esta semana, los norteños Generales de Durango y los Vaqueros del Unión Laguna devolverán la visita. Los primeros ya están prácticamente eliminados y no cuentan con sus puntales de la primera parte de la temporada, en tanto que los segundos están en este momento fuera de zona de clasificación, pero a un solo juego de meterse como comodín.

Ello, más el hecho de ser “primos” de nuestros Leones, así como la presencia del “Cacao” en sus filas, hacen de la serie de fin de semana de enorme interés. Sobre todo, esperemos que las aguas se tranquilicen, los jugadores logren rendir lo que de ellos se espera, y nosotros, los aficionados, gocemos a cabalidad del mejor de los deportes, el más maravilloso de los espectáculos: ¡la pelota caliente!.

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