Las Vegas.- Deontay Wilder no sólo no dejó dudas, sino que confirmó su superioridad sobre el peligroso cubano Luis Ortiz al que volvió a vencer, ahora por nócaut en siete rounds, para confirmarse como un sólido monarca y el mejor campeón mundial de los completos en la actualidad.

Wilder, dueño de la versión CMB del campeonato mundial completo, logró su triunfo, precisamente en el séptimo eepisodio, el mismo en el que el “King Kong” cubano lo puso en serios aprietos en la primera entrevista entre ellos el año pasado.

Si bien es dueño de una sola de las cuatro porciones del título de los completos (las otras tres están en poder del también estadounidense Andy Ruiz), Wilder ha dejado en claro que es el mejor peso completo del mundo.

Con su velocidad, sus prodigiosas condiciones físicas que le permiten tener brazos como los del hombre elástico, piernas largas para avanzar grandes trechos en pocos pasos, su boxeo aceptable y su gran pegada, Wilder completó una exposición con sabor muy especial.

El de Tuscaloosa, Alabama, salió avante de su décima defensa y lo hizo de gran forma, resolviendo con suma categoría un duelo que se antojaba duro, complicado y peligroso y que lo fue en los seis primeros episodios.

Ortiz había hecho una buena pelea ante un Wilder expectante que habia dicho antes del duelo que solo necesitaba unos segundos para resolver el pleito.

Su voz fue profética, pues en ese séptimo round, un descuido del cubano permitió que la derecha del campeón entrase plena a su rostro, para mandarlo al país de los sueños.

Tras no soltar su mano derecha durante los primeros seis rounds, Deontay atizó un derechazo a la frente del cubano, para enviarlo a la lona y noquearlo espectacularmente.

Ortiz siempre fue para adelante en todos los rounds y parecía dominar al campeón mundial, pero cuando el relor marcaba los 2:51 en el séptimo asalto, descuidó su guardia zurda y Wilder le metió un derechazo que lo puso fuera de combate.

La pelea tuvo por sede el MGM Grand Garden Arena, donde Wilder peleó por primera vez desde que ganó el cinturón en 2015.

Fue el segundo nocaut para Wilder sobre Ortiz, pues el 3 de marzo de 2018 retuvo su título pesado al concluir una pelea inolvidable entre dos de los pegadores más poderosos del boxeo.

Esa noche Wilder derribó a Ortiz en el quinto asalto, apenas sobrevivió a un ataque masivo durante los últimos 45 segundos del séptimo asalto y se recuperó para anotar un nocaut de momento destacado en el décimo asalto de una pelea en la Wilder lideró 85-84 en las tres tarjetas de puntaje en el momento del nocaut.

Wilder (42-0-1, 41 KOs), de 34 años, abrió el camino hacia otra revancha, ahora con Tyson Fury, que lo hizo trabajar bastante en su primera cita.

El zurdo Ortiz (31-2, 26 KOs), de 40 años, un desertor cubano que pelea con base en Miami, no pudo convertirse en el primer cubano en ganar un título de peso pesado.

Sus expectativas en el deporte decrecen ucho tras este nócaut, sobre todo por su eda, pero su buen cartel, ue aún conserva podrían darle aún algunas peleas más a un nivel decoroso antes de decir adiós.

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