Por David Braverman, publicado en Puro Béisbol

México.- El drástico rompimiento que se ha dado entre dos grupos de directivos (no todos dueños, ni magnates), tiene a la nonagenaria Liga Mexicana de Béisbol (LMB) al borde de una de las mayores catástrofes de la pelota profesional mexicana.

Y de antemano, se los aseguro, aquí nadie, absolutamente nadie sale ganando, todos salen perdiendo, comenzando por el mismo béisbol, los fanáticos, los peloteros y ellos, los que tienen el mango del sartén en la mano.

Lo que vi el pasado miércoles durante la segunda asamblea de la LMB consecutiva que terminó reventando, la primera fue hace unas semanas en Washington, fue simplemente vergonzoso.

Durante más de tres décadas de cubrir el beisbol mexicano, jamás me había tocado ver ese tipo de reacciones de personajes exitosos y caballerosos en su vida empresarial y familiar, pero intransigentes, explosivos e irrespetuosos a la hora de tener que negociar acuerdos con quien no piensa o actúa de la misma manera que ellos.

Y ese es, queridos amigos, el epicentro de este terremoto beisbolero. Hoy han llegado a la Liga Mexicana nuevos empresarios, igual de amantes del beisbol que los antiguos, pero con ideas modernas y finanzas sólidas que les permiten buscar lo mejor para sus equipos, para sus plazas, para sus fanáticos.

Y a los de la “vieja guardia”, a quienes respetamos profundamente porque gracias a ellos la LMB ha existido cuando menos en las últimas cinco décadas, les ha costado mucho trabajo aceptar las nuevas ideas del beisbol profesional, del béisbol espectáculo.

Dividir la liga no beneficia a nadie. Alguien por ahí me dijo que sin Diablos y Tigres muchas plazas van a sufrir. Y me quedé pensando que es cierto, ambos equipos llenan parques cuando van de visita, pero ¿se han dado cuenta que rara vez llenan sus propios parques ?.

¿Realmente estarán preocupados en la directiva del México de las pobres entradas que han tenido en el Fray Nano los últimos dos años ?. ¿Realmente estarán preocupados los Tigres de jugar casi “en familia” en el Beto Ávila durante gran parte de la temporada?. ¿Que tanto han trabajado las directivas de cuando menos 10 de los 16 equipos de la LMB para llevar más gente a sus estadios?.

La desunión en la LMB ya tiene mucha cola. En las asambleas se discuten en ocasiones temas irrelevantes y se les ha olvidado dialogar sobre el factor negocio, anunciantes a nivel corporativo, promoción nacional por radio y televisión.

En fin, basta mencionar uno de tantos ejemplos: La LMB logró convencer a la más importante fábrica de pinturas en México para patrocinar la temporada y tener presencia corporativa en todos los parques del circuito y en los uniformes de todos los equipos. Pues resulta que uno de los 16 equipos se negó a aceptar este acuerdo que iba a beneficiar a los 16 equipos de la LMB.

Solo pregunto, se vale?. ¿No sería de gran beneficio respetar la imagen corporativa que te va a beneficiar y además trabajar fuerte para tener tus propios anunciantes ?.

El tema de los jugadores México estadounidenses es solamente el gran pretexto que ha hecho explotar la bomba cuya mecha ya venía encendida desde hace varios meses. Y mientras haya equipos que dependen de los gobiernos locales y estatales con directivos que se creen grandes ejecutivos del beisbol, pero se olvidan que están jugando con dinero ajeno, qué podemos esperar.

Me llamó la atención durante una de las dos ruedas de prensa que hubo el miércoles tras la catastrófica asamblea que, por ejemplo, los dos hermanos directivos de Tabasco se mostraron molestos y ofendidos porque se consideran una “franquicia chica” y con menos recursos que los equipos del grupo de los siete por lo que no compiten en igualdad de circunstancias.

Entonces yo me pregunto, ¿si la LMB tiene equipos que solo dependen de lo que su “Gober” les dé, los equipos de iniciativa privada se tienen que amarrar las manos y armar equipos jodidos para estar entonces parejos?.

Pero se olvidaron de recordar que aun en Tabasco y con presupuesto bajo, tuvieron lana para llevar a lanzar a Luis Ignacio Ayala, entre otros.

El año pasado, los Olmecas terminaron con 44-67 a 33 ½ juegos del primer lugar en la Zona Sur, de quien sería la culpa, de Puebla, Yucatán y Tijuana ?. Y quiero aclarar, respeto a los hermanos Dagdug como directivos de la LMB y más aun mis respetos a la gran afición de Tabasco que ama al beisbol y ha sabido aguantar tantas malas temporadas de su equipo, que por cierto no es campeón desde 1993.

En toda liga profesional tiene que haber fuertes, medianos y débiles. Los fuertes tienen que trabajar mucho para mantenerse en lo alto, los medianos lo tienen que hacer para buscar convertirse en fuertes y los débiles lo tienen que hacer para solo para mantenerse ahí y quizás algún día dar una sorpresa. Pero entre fuertes, medianos y débiles lo que nunca puede faltar es el respeto y en la última asamblea uno que otro se olvidó de esa palabra.

Me ha llamado mucho la atención la postura de los Tigres. Es curioso que hoy defienden a capa y espada la idea de bajar el número de peloteros México Norteamericanos cuando hace tan solo dos años en una carta dirigida al presidente de la liga, cuya copia obra en nuestro poder, el propietario del equipo le sugiere a Plinio Escalante aumentar a 20 equipos en la LMB. Al explicar su idea de cómo alimentar de peloteros a más equipos, el ingeniero Carlos Peralta sugiere no vender inmediatamente a los prospectos y jugarlos primero en la LMB, además de buscar a más peloteros de importancia que quedan fuera de los rosters en grandes ligas.

Ahí mismo el ingeniero Peralta sugiere: “Sería positivo respetar a nuestra Constitución Mexicana en donde dice que todos somos mexicanos por nacimiento y/o naturalización y dejar de ser discriminantes, porque aunque nos escudemos en nuestro reglamento de liga, la realidad es que estamos yendo en contra de la Ley.

Por lo que si abrimos esta oportunidad a todos esos jugadores mexicanos, no nacidos en territorio nacional, tendremos más peloteros. Al final los llevamos a los Clásicos Mundiales o representativos nacionales, al grado que en su momento solo algunos han tenido nuestra aprobación para jugar como mexicanos en la Liga, incongruentemente si es que ya son mexicanos”. Parte de la carta enviada al presidente de la LMB el 15 de septiembre del 2014 y titulada “Expansión de la LMB”.

Hoy no se sabe si habrá temporada 2017 en el máximo circuito veraniego del beisbol mexicano. Hoy peloteros, managers, umpires, periodistas, fanáticos, empleados en los estadios, todos estamos a la expectativa.

Es tiempo de abogados, demandas, respeto a los estatutos de la LMB. Y quizás se tengan que ir a extra innings y eso, queridos amigos, pone en duda el inicio de la campaña. Insisto, aquí nadie gana, todos salimos perdiendo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here