Temozón.- La efervescencia por el boxeador más taquillero del mundo en la presente década rebozó el sábado pasado en esta cabecera municipal, donde el sacerdote de la iglesia, a diferencia de su colega Miguel Hidalgo  y Costilla, salió al atrio de su iglesia, pero no a pegar el grito como exactamente sucedió hace 208 años.

El clérigo contagiado, no de espíritu patriótico, pero sí boxístico, suspendió la misa nocturna para que la gente, incluido posiblemente él mismo, pudiera ver la pelea en la que Saúl “Canelo” Álvarez destronó a Gennady Golovkin como campeón mundial mediano de la AMB y del CMB.

De acuerdo con la página de facebook Solo en Temozón, el párroco apoyó incluso la transmisión de la pelea en los propios muros de la iglesia, donde las acciones del combate en Las Vegas fueron proyectadas para que la comunidad pudiera presenciarlas.

Lo sucedido evoca el “primer circuito cerrado” proyectado en Mérida en 1927, cuando Gene Tunney venció por segunda ocasión a Jack Dempsey, en Chicago, y las torres de la Santa Iglesia Cateral saludaron su triunfo con cintas cubiertas por focos azules que avisaron así que él era el vencedor sobre Dempsey, por quien de haber salido airoso, la iluminación habría sido roja.

El promotor de esa idea fue un comerciante de nombre José Diego.

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