Sao Paolo.- La Selección de Brasil,
anfitriona, pasó algunos sustos, pero finalmente venció 3-1 a la de Croacia con
un regalo arbitral, al ponerse en marcha el Mundial de Fútbol 2014.

Neymar voltea al cielo para
agradecer. No quiere ser la estrella de esta Copa del Mundo, pero con su debut
en esta justa logra acaparar las miradas. Se suponía que éste sería su Mundial,
el brasileño ya había respondido en la Copa Confederaciones que ganó el
Scratch. Y ahora ya empieza a ser el líder que este equipo necesita para pensar
en el sexto título.

En su partido 50 con la camiseta
brasileña, logra sus tantos 32 y 33 con Brasil, pero sus dos primeros goles en
el Mundial. Neymar es otro en Brasil. Aquí pide el balón, sus compañeros se lo
dan porque siempre imagina algo diferente. Aquí acepta responsabilidades que en
el Barcelona comparte. Con los Penta es más libre, va de un lado a otro para
buscar asociaciones que en Europa no encuentra.

LA ADVERSIDAD.-  Su primer tanto aparece tras la adversidad.
Brasil había comenzado nervioso. Y Croacia tuvo más propuesta que los
sudamericanos al inicio del encuentro. Su técnico, Niko Kovac, lo había dejado
claro: querían anotar primero y después jugar al contragolpe. Su estrategia
funciona, pues al minuto siete, un desborde de Ivica Olic deriva en un autogol
de Marcelo. Luego del centro, el delantero Jelavic acaricia el balón y el
lateral brasileño no puede hacer nada. Sólo lamentarse.

Fue el primer autogol de Brasil en
su historia en Copas del Mundo. Y eso abre una herida para el Scratch Du Oro,
que empieza a correr más, a buscar el balón y abrir oportunidades en el arco
rival, inexistentes hasta antes del minuto siete. Óscar centra la pelota, pero
ni Fred ni Neymar la alcanzan. Fue la primera señal de los Pentacampeones.
Paulinho lo intenta con un disparo, pero Pletikosa está atento.

Neymar empieza a crear peligro. Su
desborde por el costado derecho desemboca en un disparo de Óscar que el arquero
croata tapa nuevamente. Croacia tiene respuesta en los botines de OIic. El
jugador del Wolfsburgo sigue incisivo por el costado izquierdo.

Neymar comienza a tejer los hilos en
el medio campo. Una jugada rota, donde Óscar pelea hasta el final, le otorga
camino libre al jugador del Barcelona, quien dispara de zurda, el balón, lento
pero bien colocado, se dirige al palo izquierdo de Pletikosa, quien ve que su
estirada no es suficiente. Los gritos son ensordecedores. Y Neymar manda mensajes
de amor, quizá porque en Brasil es el día del amor y la amistad.

EL COMPLEMENTO.- Los
primeros minutos del complemento son mejores para Croacia, pero Neymar aparece
nuevamente cuando los europeos tienen el balón. Con una jugada vistosa, en el
medio campo, el delantero manda un mensaje a sus compañeros. Ellos lo
entienden, pues han perdido el control del esférico. Pero no es suficiente para
crear peligro.

Fred tuvo que aparecer en el minuto
70 para engañar al árbitro japonés Yuichi Nishimura, que marca penal luego de
que el delantero del Fluminense se tira en el área. El responsable de cobrar es
el líder: Neymar. Pletikosa se tira al lado izquierdo, toca el balón, pero no
le detiene. El estadio de Sao Paulo explota tras la remontada. Neymar sale
minutos después con el deber cumplido. La afición corea su nombre.

Croacia muestra su orgullo en el
tiempo restante. Intenta atacar y Julio Cesar aparece en dos ocasiones, en una
de ellas para sumar el tercero en la cuenta de Brasil. Ya con el equipo hacia
el frente, Óscar aprovechó un contragolpe para marcar el tercero. El festejo
era completo.

Neymar ya le podrá regalar su
playera a su mamá, la del primer juego en una Copa del Mundo, la de su primer
gol en el Mundial. Y la hinchada podrá estar tranquila, su ídolo apareció para
darle esperanza de que se puede lograr un sexto título, como ya lo hizo en la
Confederaciones. El primer paso se ha dado. Ahora sigue México.

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