México.- El Fondo “José Sulaimán” determinó apoyar al
ex campeón mundial de peso gallo, el chiapaneco Víctor Manuel Rabanales, quien
lamentablemente ha recaído en las adicciones que lo han acechado durante muchos
años.

Víctor Manuel estuvo internado durante tres meses en
un centro de rehabilitación especializado en casos como el que lo aqueja, pero
su comportamiento no fue el esperado.

Desde hace años don José Sulaimán y el Consejo Mundial
de Boxeo lo apoyaron sin reservas, pero no respondió.

En un comunicado, el CMB establece que “nos
preocupa sobremanera este caso ya que lo hemos ayudado, consiguiendo a nuestro
ex campeón diversos empleos a fin de que lleve una vida digna, pero no hemos
tenido éxito.

“Ahora con nuestro nuevo presidente, Mauricio
Sulaimán Saldívar, estamos haciendo un intento más, el cual esperamos que tenga
un buen resultado. Internamos a Rabanales en otro centro desde hace varios
días, en donde está siendo tratado con todo lo necesario.

El proyecto es que permanezca ahí durante seis meses,
en los cuales esperamos su recuperación”.

El CMB recordó que otro de sus campeones, Carlos
Zárate, un ejemplo para todos (estuvo en esa misma condición), hará visitas
rutinarias a Rabanales y será su “padrino” en esta etapa.

Rabanales, dirigido por Ignacio Beristáin tuvo una
carrera de éxito en la que conquistó el campeonato mundial de peso gallo, mismo
que defendió en cinco ocasiones. Inició su carrera profesional en 1983 y la
última batalla de su campaña la sostuvo el 21 de noviembre de 2003. Su record
es de 73 peleas y se retiró con 49 triunfos, tres empates y 21 derrotas.
Rabanales tiene 52 años de edad y es originario de Ciudad Hidalgo, Chiapas.

En su trayecto por los rings, dividió triunfos y
derrotas, respectivamente, con los yucatecos Felipe Gutiérrez y Fernando
“Candelita III” Várguez en el Polifórum Zamná y en la Arena Coliseo
de la Ciudad de México.

Rabanales es un ejemplo, lamentablemente, de lo que la
ignorancia extrema puede hacer no solo en un boxeador, sino en una persona
común y corriente luego de haber dilapídado la poca fortuna que hizo en el
boxeo, siendo timado, abusado, incluso por sus propios familiares a los que,
con la mejor de las voluntades quiso apoyar con el producto de lo ganado a base
de sangre y dolor, aunque estos, no solo no le agradecieron y reconocieron,
sino que le robaron.

Dios quiera que se recupere y viva el resto de su vida
de la manera más decorosa posible

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here