Carson.-
Viktor Postol confirmó dos años después de Danny García que Lucas Mathysse se
ablanda en las noches imprtantes.

El
conocido como “Iceman” congeló a ocho mil fanáticos en el
StubHub Center de Carson, California y a toda Argentina, al noquear
efectivamente en 10 asaltos al favorito argentino Lucas ‘Máquina’ Matthysse,
para así convertirse en el nuevo campeón Superligero del Consejo Mundial de
Boxeo.

Postol
(28-0, 12 KO) conectó una derecha bien puesta, que sin embargo, no parecía ser
alfo del otro mundo, peero que conjugó algo de lo maravilloso y terrible del
boxeo. Matthysse se quedó en una rodilla y escuchó perfectamente consciente la
cuenta de 10 segundos del réferi para el final a los 2:58 del citado décimo
asalto.

El
argentino parecía tenr una estrecha ventaja por la que pudo haber luchado en
los seis minutos que le restaban al pleito para coronarse, como no pudo hacer
hace dos años cuando enfrentó a Danny García.

Si
se hubiera incorporado, que tenía todo para hacerlo como fue posible
apreciarlo, la campana lo hubiera salvado y habría podido seguir, pero algo
dentro de él no funcionó y ese algo apreció ser el temple que le ha impedido
sentarse en el trono mundial.

Así,
de manera casi increíble, el noqueador terminó noqueado por un ucraniano que
mostró que no sólo es buen boxeador, sino que también puede acabar con el menos
pensado.

“Matthysse
es un gran rival, es muy fuerte, no quería noquearlo pero llegó la oportunidad
del nocaut y fue maravilloso”, dijo el nuevo campeón. “Gracias a mi
equipo, a Freddie (Roach), ellos me hicieron campeones ante un rival que sin
duda es fuerte, pero por algo me dicen el Hombre de Hielo”, amplió.

Lucas
(37-4, 34 Ko’s) llegó como favorito al duelo y se habló en su momento de que de
ganar entonces sería candidato para enfrentar a Manny Pacquiao. Además, la
oportunidad de coronarse y hacer historia junto a su hermana Edith Soledad de
ser la primera dupla de hermano-hermana campeones se quedaron a un lado.

“No
veía con el ojo, sí me podía levantar pero preferí cuidarme el ojo, no me salió
nada esta noche”, comentó Matthysse. “Él tuvo su noche, y yo de
vuelta no pude tener la mía, es un buen campeón y quiero felicitarlo”,
aceptó.

En
el primer episodio hubo pocas emociones, Postol trató de mantener a la
distancia a Lucas y cada que Matthysse se le acercó se le abrazó y dificultó el
pleito. La balanza no se inclinó para ninguno pues tampoco el argentino fue
capaz de conectar sus obuses.

Postol
buscó aún más la distancia en el segundo, primero metió dos sólidas derechas a
la cabeza de Matthysse y luego jabeó fuerte al rostro y estómago del argentino.
Lucas fue al frente a tratar de meterse a la guardia del ucraniano pero en
realidad muy poco pudo hacer.

El alcance
de Postol incomodó de pronto a Matthysse en el tercero, pero con mucha pericia
la ‘Máquina’ pudo conectar finalmente un buen gancho de izquierda que resintió
el ucraniano y de pronto se vieron los dos intercambiando a mitad del episodio.

Postol
mantuvo el jab y Lucas la presión en el cuarto. Viktor buscó nuevamente la
distancia, trabajando constante con el 1-2 y abrazando cada que Matthysse buscó
el intercambio. El argentino no hizo mucho y a Postol eso le vino bien porque
logró que la ‘Máquina’ se desesperara.

Con mayor
arrojo abrió el quinto ‘Iceman’ con el 1-2 y luego llegó una sólida derecha de
Lucas que prendió la alerta en la esquina de Postol y lo obligó a seguir con el
plan previo, el de pegar desde lejos y abrazar cuando estaba cerca.
Desafortunadamente la pelea había estado lejos de lo que se esperaba porque a
Lucas le costó demasiado.

De poco a
poco Matthysse elevó sus bonos en el sexto, aunque arriesgó al principio, al
final terminó por cortarle el ring a Postol y fue entonces que conectó sólido
al rostro de un ucraniano al que cada vez más le fallaban las piernas sobre el
ring. Lucas olió a la presa y apretó la mandíbula.

Al inicio
del séptimo una derecha portentosa de Lucas hizo trastabillar a Postol y cuando
fue por él el ucraniano le metió la cabeza evitando la estampida de golpes del
argentino. Matthysse tomó el control, dejó llegar el jab del ‘Iceman’ y en la
contra fue mejor.

Con mayor
precaución fue Postol al frente en el octavo y con sus largos brazos conectó
fuerte al rostro del de Junín. Matthysse no fue capaz de cortar el ring y no
sólo eso, sino que le metieron fuerte el 1-2 y tras una derecha le hizo hasta
dar la vuelta en medio del ring. Los golpes del ‘Iceman’ lastimaron el pómulo
derecho del favorito argentino.

En el
noveno, Viktor lució, tiró el jab, dio un paso lateral, tiró el 1-2, caminó al
otro lado y cuando se le acercó Lucas le abrazó de nuevo. Matthysse no fue ni
la sombra de aquel que dio avisos de haber despertado y eso le permitió al
‘Iceman’ llevar la pelea justo donde quería, a la larga distancia y con él al
mando.

Lucas dio
avisos de guerra en el décimo capítulo y fue al frente en busca esos ganchos
que le dieron puntos en los rounds anteriores e hicieron trastabillar a Postol,
pero apenas lo sintió Postol volvió a la base, el jab, amarre y el 1-2 cada que
el argentino se descuidó.

En un
momento inesperado, en ese mismo décimo, Postol le metió a la ‘Máquina’ una
derecha soberbia, casi grosera, que dejó al favorito en con una rodilla en la
lona y a él le dio la corona de las 140 libras que dejó vacante el
estadounidense Danny ‘Swift’ García.

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