Panamá.- El ex campeón mundial de boxeo panameño Eusebio Pedroza, quien se convirtió en el monarca con más defensas triunfales del campeonato mundial pluma en la historia, murió hoy viernes 1 de marzo, justo un día antes de cumplir 63 años, reveló la prensa local.

Pedroza había sido internado semanas atrás en un hospital de esta capital de un cáncer de pancrear, uno de los más agresivos y fatales ue existen y que, se supone, fue la causa de su muerte.

Apodado “El Alacrán”, Pedroza se erigió como uno de los mejores de su generación al reinar en la división de los 57,1 kilos entre 1978 y 1985, periodo en que realizó 19 defensas exitosas del título. Figura, junto al legendario Roberto Durán, entre los cinco panameños exaltados al Salón de la Fama del Boxeo Internacional.

“Pedroza llevó a cabo la histórica suma de 19 defensas, mostrando un gran dominio sobre el ring, gracias a su gran boxeo, pegada y técnica”, resaltó la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), al lamentar la muerte del panameño en su página web.

A su vez, el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, expresó las condolencias de su gobierno en su cuenta de Twitter.

El inicio de Pedroza en el boxeo no fue muy alentador.

Después de debutar como profesional en diciembre de 1973, Pedroza recibió su primera oportunidad a un título casi tres años más tarde ante el mexicano Alfonso Zamora, que noqueó al panameño en dos asaltos en Mexicali, México.

Meses después la carrera de Pedroza muy bien puedo haber concluido, luego de que el venezolano Óscar Arnal le fracturó la mandíbula antes de noquearlo en cuatro rounds en una pelea disputada en Caracas.

Tras la derrota, Pedroza encadenó una serie de victorias que le abrieron las puertas al título en 1978.

“Después llegó todo lo demás, convirtiéndose en un gladiador, un estilista, un fajador, un campeón”, dijo Nicolás Espinosa, un investigador de la historia del boxeo en Panamá. “Su boxeo era mucho más peligroso adentro que afuera; sus golpes, lanzados como arpones asesinos, hicieron caer a muchos de manera fulminante”.

Ese reinado se inició en momentos en que la mayor atención estaba en la carrera de “Mano de Piedra” Durán, considerado el más grande púgil panameño de la historia, y el país centroamericano disfrutaba de una época de éxitos en el pugilismo rentado mundial.

“Él llegó a ser campeón en la época en que Durán seguía siendo campeón, sin embargo, se van estos campeones y vuelven otros y seguía Pedroza allí”, destacó Espinosa.

“Al final de cuentas, Pedroza mantuvo a Panamá en el protagonismo mundial”.

El reinado de Pedroza terminó al caer frente al irlandés Barry McGuigan, en una pelea escenificada en Londres en 1985, donde perdió por decisión tras haber, incluso, visitado la lona.

Pedroza, quien se retiró definitivamente del cuadrilátero en 1992, dejó una foja de 41 victorias, 25 de las cuales fueron por la vía del nocaut, con seis derrotas y un empate.

Fue un ejemplo de lo que debe de ser un real campeón al exponer en 14 ocasiones, de un total de 20, su campeonato en suelo ajeno y regresar en 13 de ellas con la corona a Panamá.

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