Los Ángeles.- El célebre promotor boxístico Dan Goosen murió en las últimas horas víctima de complicaciones derivadas de un cáncer hepático que lo había aquejado en los últimos meses.

Goosen, quien si bien era un hombre algo mayor, no era propiamente un viejo, tenía al fallecer 64 años de edad y con su fallecimiento llega el fin de una historia importante en el boxeo de California, sobre todo en los 30 últimos años.

Durante la década de los años 1980 y 1990, Dan Goossen se convirtió rápidamente en un pilar en la escena del boxeo y en el promotor de grandes estrellas.

El primer campeón del mundo que tuvo fue Michael Nunn, quien se coronó en el año de 1988, más tarde los hermanos Gabriel y Rafael Ruelas.

Un hombre visionario, que a lo largo de su vida se entregó al boxeo, deporte en el cual fue un gran aporte, pues impulsó en alguna forma las carreras de peleadores de la talla de Bernard Hopkins, David Reid, Mike Tyson, Andre Ward, Paul Williams, Zab Judah, Chris Arreola, y muchos más.

Dan fue un promotor incansable, que realizó cientos de peleas titulares, un hombre que siempre veló y cuido a sus muchachos, que engrandeció el boxeo presentando carteleras de verdadero alarido que quedaron en el recuerdo de los aficionados.

Fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo de Canastota (1999) y en el Salón de la Fama del Boxeo de California en 2005.

Goosen estuvo en Mérida en el año 2000 cuando trajo a pelear a esta ciudad al legendario, insigne filipino Luisito Espinosa, a la sazón, entonces, el segundo boxeador más importante en la historia del archipiélago asiático, solo detrás de Gabriel “Flash” Elorde.

Espinosa peleó la memorable noche del viernes 14 de abril de 2000 en el Polifórum Zamná contra Gustavo “Guty” Espadas jr. que tras tener la victoria servida en el primer round al tener noqueado a Espinosa, lo dejó crecer, aunque en el último tercio del pleito recobró el control de la reyerta que terminó en el asalto 11 por decisión técnica en favor de quien fue el primer ser en la historia de la humanidad en imitar a su padre como campeón del mundo.

Desde esta tribuna periodística enviamos a la familia del ahora extinto un abrazo solidario, principalmente a su hijo Max, gran fan de los boxeadores mexicanos y que el día de la pelea Espadas-Espinosa sufrió “la venganza de Kukulcán”, tras comer panuchos con chile habanero.

Goosen, quien, pocos lo saben, fue representante del más grande hitero de la historia, Pete Rose, habría de cumplir 65 años el viernes y se enteró recientemente del cáncer que tenía, pero ya poco pudo hacerse.

A Dan, cuyo hermano y socio en América Presents, Greg (+) fue jugador de los Mets de Nueva York en los 60´s, le sobrevivien su esposa, y otros tres hijos, se le recordará bien, pese a haber sido algo polémico y controvertido, como la actividad del boxeo obliga a ser a aquellos que arriesgan su patrimonio en este apasionante, pero arriesgado negocio-espectáculo.

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