Nueva York.- Miguel Cotto hizo historia esta noche al convertirse en el primer boxeador boricua en ganar títulos en cuatro divisiones tras derrotar al argentino Sergio “Maravilla” Martínez por nocaut técnio en el décimo asalto en el Madison Square Garden de Nueva York.

Martínez no dejó la esquina cuando sonó la campana al inicio del décimo round.

“(La victoria) fue un reflejo de mi trabajo duro durante 10 u 11 semanas”, declaró Cotto.

El argentino no hizo declaraciones a la prensa al término de la pelea porque lo trasladaron a un hospital como medida de precaución.

“Miguel derrotó a Martínez en todos los aspectos”, dijo el promotor del argentino, Lou DiBella. “Miguel Cotto es un gran campeón”, agregó.

Cotto mejoró su foja a 39-4 y tiene récord de 8-1 en el Madison Square Garden. Martínez puso su registro en 51-3-2.

Según Todd duBoef, presidente de la compañía de boxeo Top Rank, 21.090 personas presenciaron la pelea y la recaudación alcanzó cinco millones de dólares.

En la semana previa al combate, el entrenador de Cotto, Freddie Roach, dijo que su pupilo sería capaz de utilizar su juego de pies para controlar la pelea, y que aún tenía poder pese a subir a una división más pesada.

Cotto respaldó las palabras de Roach desde el primer asalto enviando a “Maravilla” tres veces a la lona con una serie de golpes al cuerpo. Conforme la pelea avanzaba, Cotto presionó a Martínez a lo largo del cuadrilátero y lo atacó cuando se presentaba la oportunidad.

Cotto ganó todos los episodios, incluido el primero por 10-6.

Dominador del centro del cuadrilátero, el boricua no se desesperó en el quinto para establecer mayores distancias, sabedor de la amplia ventaja que le otorgó el amplio primer round.

 

Con tarjetas difíciles de remontar, Martínez intentó atacar, pero se encontró con un firme y más poderoso Cotto. “Maravilla” reiteró el jab de derecha durante el séptimo y también impactó un recto al rostro del boricua, aunque se preocupó más por evitar otra izquierda de su rival.

“Miguel hizo en verdad una gran pelea”, declaró Roach. “Gracias, Miguel, por hacerme quedar muy bien”. Afirmó. “Le dio a su rival una lección de boxeo”, apuntó.

Martínez obligó a Cotto a pelear en el centro del ring en vez de en las cuerdas o esquinas. Pero Cotto fue capaz de conectar una variedad de jabs y ganchos. Para el final del octavo round, Martínez tenía una notoria hinchazón alrededor del ojo derecho. También tenía una cortadura en la frente debido a un cabezazo. Ambas heridas fueron selladas.

En el noveno, un impecable uppercut sacudió la cabeza de Martínez, que ya presentaba varios magullones en su rostro y un corte en la ceja derecha. Sobre el final del noveno, un jab zurdo de Cotto le aflojó las piernas y obligó a otra cuenta de protección por parte del réferi Griffin.

 

La esquina de Martínez decidió que ya era suficiente y el argentino no salió a combatir en el décimo asalto.

Cotto acertó 54% de sus golpes y 54% de sus golpes de poder. En contraste, Martínez asestó 31% de sus golpes y 60 de 157 golpes de poder.

“Martínez no pudo lastimarlo”, afirmó Roach. “Miguel siguió el plan de la pelea”, afirmó.

El combate entre Cotto y Martínez fue el estelar en una función que incluyó nueve peleas preliminares.

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