Mérida.- La reciente visita a Mérida del director del Programa Nacional de Tenis de la Federación Mexicana de este deporte (FMT), Fernando Segal y el capitán del equipo nacional, Leo Lavalle, pudo no ser sólo para ver en acción a los diferentes jugadores de las Copas Davis y Fed que participan en el Circuito profesional Dixon Vinci, que se juega esta semana en el Centro BIC y el Yucatán Country Club.

Trascendió que otro de los objetivos de su visita habría sido realizar negociaciones para traer a esta ciudad la serie de Copa Davis México-Bolivia, que se jugará en marzo de 2015. De hecho, Lavalle dio a conocer que Mérida, Tijuana y Acapulco son las candidatas a recibir este compromiso.

De acuerdo con un comunicado del Comité Organizador de la Copa Dixon Vinci, se sabe que Jorge Hank Rhon, padre del jugador Tigre Hank y ex alcalde de Tijuana, tiene gran interés en llevar la serie a esa ciudad bajacaliforniana, pero Mérida sería una mejor opción por sus instalaciones, la afición y por sus antecedentes de buena organización, que se palpa en eventos como la Copa Yucatán juvenil y el Circuito Dixon Vinci. Con todo esto, parece que hay que destacar a Acapulco de la baraja.

Lavalle y Tigre Hank hablaron sobre la importancia de jugar a nivel del mar contra Bolivia, que se especializa en jugar en la altura. Hank y Lucas Gómez, otro de los integrantes del equipo mexicano, son oriundos de Tijuana, y ambos están en Mérida jugando el Circuito Dixon Vinci.

Segal, con una experiencia de 30 años en el desarrollo del tenis en Argentina, Brasil, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Chile, Uruguay, Francia, Inglaterra, Portugal, Turquía, Perú, Australia y, desde hace algunos calendarios, México, habló de la importancia de que se realicen en el país torneos como el Circuito Dixon Vinci, pues dan a los tenistas locales la oportunidad de foguearse en casa y ganar puntos que les servirán para mejorar su posición en el ranking.

“Confiamos en que los jugadores mexicanos aprovechen estos torneos y creo que la mejor prueba de que lo están haciendo es que vimos a Marcela Zacarías llegando a semifinales en la primera etapa, en la que, además, con sus apenas 17 años, Renata Zarazúa se coronó en dobles”.

“Después de los Juegos Centroamericanos, en los que el equipo femenil ganó varias medallas de oro, y lo que vemos ahora en el Circuito Dixon Vinci, podemos cerrar contentos este año”, abundó Segal.

Sobre la Copa Yucatán, cuya edición 28 se realizó a fines de noviembre, indicó que es “uno de los pilares en la formación de jugadores de la categoría junior, tanto mexicanos como extranjeros. Es un icono entre los torneos juveniles y, junto con el Abierto Juvenil Mexicano, es de los campeonatos más importantes del país en su categoría”.

“La Copa Yucatán es un punto de referencia para el tenis nacional e internacional; es un torneo de tradición que se ha consolidado gracias al buen trabajo realizado por Jorge Robleda (Moguel, presidente del comité organizador del certamen) y Jorge Haro (Giffening, su director). La Federación Mexicana de Tenis no sólo apoya a un certamen como éste, sino que celebra que se realice”, concluyó.

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