Los Angeles.- El ahora recluso ex lanzador ligamayorista mexicano Esteban Loaiza habría ganado más de 43 millones de dólares en su largo paso por el béisbol de Estados Unidos que incluyó 13 años en diversas organizaciones y equipos como los Piratas de Pittsburgh, Azulejos de Toronto, Yanquis de Nueva York y Medias Blancas de Chicago, entre otros.

De acuerdo con el sitio The Richest, especializado en la indagación y publicación de ingresos, ganancias y hábitos de consumo de celebridades de espectáculos y del deporte, Loaiza habría ganado en ese lapso 43 millones 739 mil dólares, una suma estratosféricamente superior al medio millón de dólares del valor de la cocaína con la que fue sorprendido tras ser detenido por autoridades estadounidenses.

Así las cosas, el valor de ese enervante, más de ocho mil por ciento veces menos de lo que ganó dentro del margen de la ley, lo tendría por años, quizás por decenios, dentro de la cárcel en un proceso que paradójicamente, iniciará mañana el el Día del Amor y la Amistad.

Las cifras de The Richest, extraoficiales, señalan que Loaiza tuvo su mejor salario en las campañas de 2007 y 2008, recibiendo en cada una de ellas 7.5 millones de dólares. El más bajo fue de 109 mil dólares con la organización de los Piratas en 1995.

Esos ingresos habrían estado sujetos a deducciones fiscales y al porcentaje que su agente le habría cobrado pro conseguirle esos contratos. 

De manera adicional, Loaiza tendrá, con la pensión que el béisbol organizado le tiene garantizada, un ingreso de no pocos miles de dólares mensuales el resto de su existencia.

El pítcher, quien llegó a tener un automóvil Ferrari, además, tuvo ingresos, claro está, infinitamente menores en el béisbol mexicano en el que se retiró jugando para la ya desaparecida organización de los Delfines del Carmen.

Asimismo, aunque ya separado de la cantante de música de rancho Jenny Rivera, resultó ser legalmente su viudo, pues no se habían divorciado al momento de la trágica muerte de la intérprete, por lo que, quizás, habría heredado algunos de sus múltiples y cuantiosos bienes, aunque parece ser que la fallecida artista tenía un testamento previo que no lo incluía.

Por lo pronto, el oriundo de Tijuana, y nacionalizado estadounidense, tendrá que echar mano de 200 mil dólares, una cifra que para él era en sus mejores épocas una nada, para tratar de enfrentar en libertad el seguro proceso que se le viene encima y que por un inverosímil absurdo tiene su futuro al borde del precipicio y la oscuridad de la cárcel.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here