Por Rebeca Ruiz de Pelota Pimienta.

México.- Existen peloteros y Mickey Mantle, frase que podría resultar soberbia pero al mismo tiempo irrefutable. Este pelotero que parecía haber sido diseñado específicamente para eso: jugar beisbol.

Su nombre fue elegido por su padre en honor a su jugador favorito, Mickey Cochrane, receptor de los Tigres de Detroit en los años 30s.

En 1951 llegó a las sucursales de los Yankees de Nueva York y debido a su poder en el bateo y su rapidez al correr las bases, ese mismo año subió con el primer equipo, algo que ningún jugador había logrado.

A pesar de ser un jugador que sufrió varias lesiones y que se sometió a cirugías en seis ocasiones, Mickey Mantle fue el séptimo jugador en la historia en ser electo en su primera oportunidad para ingresar al Salón de la Fama en Cooperstown en 1974.

En su primera temporada, terminó con un porcentaje de bateo de .267 con 13 cuadrangulares y 65 carreras impulsadas.

Mantle era un bateador de poder, su cuadrangular más largo durante un juego de Grandes Ligas se dio el 17 de abril de 1953 en Washington el cual fue de 565 pies, sin embargo, se dice que el más largo de su carrera fue durante el campo de entrenamiento de primavera en 1951 de 656 pies.

Toda su carrera la hizo con los Yankees de Nueva York y sustituyó al gran Joe DiMaggio en el jardín central de la novena neoyorquina, fue compañero de Yogi Berra y para 1956 se convirtió en una estrella de esta disciplina al ser uno de los mejores bateadores que poseía la capacidad de pararse en la caja tanto del lado derecho como el izquierdo.

Fue nombrado en tres ocasiones como Jugador Más Valioso de la Liga Americana, esto fue en los años 1956, 1957 y 1962.

Recibió 20 veces el llamado al Juego de Estrellas en la Gran Carpa, jugó en 12 ocasiones la Serie Mundial con los Yankees de Nueva York, y consiguió siete títulos en Clásicos de Otoño.

Mantle tiene el récord de más cuadrangulares en Series Mundiales, con 18 palos de cuatro esquinas, además de 43 carreras remolcadas, así como 26 imparables que fueron extrabase.

En 1956 consiguió la triple corona al cerrar ese año con .353 de porcentaje de bateo con 52 cuadrangulares y 130 carreras impulsadas.

Pero no todo fue color de rosa para este talento del mejor beisbol del mundo, pues su vida fuera del diamante parecía tormentosa.

Además de ser recordado por sus grandes habilidades en el terreno de juego pues sabía detectar y aprovechar las fallas de sus rivales, Mantle llevó la marca del alcoholismo en su vida, de hecho se internó un par de años antes de fallecer en una clínica para alcohólicos.

El beber tanto le produjo cirrosis y fue candidato para recibir un trasplante de hígado, cuando eso sucedió, los doctores se dieron cuenta que había más órganos afectados por el cáncer.

Falleció el 13 de agosto de 1995 a los 63 años de edad.

De por vida, Mantle bateó 536 cuadrangulares y produjo mil 509 carreras, terminó su trayectoria con .298 de porcentaje de bateo.

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