Mérida.- Península Deportia tiene el pesar de informar que el gran deportista, profesor, pero sobre todo gran ser humano, sr. Don José Obed Collí Argáez, murió en las últims horas, dejando una irremediable sensación de dolor y pesar.

Con José Collí se cierra una página brillante del deporte yucateco, pero sobre todo del básquetbol que fue el deporte de sus amores.

Legado suyo, por ello mismo, es el gimnasio Polifuncional que durante su alrededor de cuarto de siglo de existencia fue sede, virtualmente exclusiva del deporte ráfaga y que ahora, en la presente gestión del Instituto del Deporte de Yucatán, ante el abandono en el que esa disciplina se encuentra, abrió sus puertas a otras opciones.

El polifuncional comenzó a ser construído por Dulce María Sauri Riancho (1991-1993), pero fue finalmente inaugurado por uno de sus sucesores (el inmediato fue Ricardo Ávila Heredia), Federico Granja Ricalde, quien bajo la perspectiva de Collí, le dio u giro basquetbolístico a ese recinto.

Don José, que ahora en paz descansa, fue director del entonces Instituto de la Juventud y el Deporte del Estado de Yucatán (Injudey) y sucedió en el cargo a otro dirigente que quizás no fue popular como él, pero que también entregó buenas cuentas: Fidencio Canto Sánchez.

El bélico Andrés Meza llega a 100 triunfos en la LMB en el "Beto Ávila"

El ahora occiso fue titular del Injudey en el “miniperíodo” de Federico Granja Ricalde (1994-1995) y entregó la institución a Porfirio Trejo Zozaya luego de encabezar la institución aún algunas semanas en la administración de Víctor Cervera Pacheco.

Profesor de Educación Física, Collí Argáez egresó como tal de la Escuela Nacional de Educación Física (ENEF) en el año de 1965 y fue formador de muchas, muchisimas generaciones de deportistas yucatecos.

Uno de sus alumnos fue el a la postre boxeador, luchador y réferi, Mario Alfredo “Freddy” Ríos Urcelay.

Falleció a los 77 años víctima, paradójicamente, de cáncer de pulmón, mal que aqueja comúnmente a los fumadores.

Él detestaba (por decirlo de una manera, porque no conocía esa palabra en su corazón) el cigarro y nunca tomaba bebidas alcohólicas.

Fue un buen hombre, pero aún un más un gran ser humano con muchas obras buenas que nunca “cacareó” y que hoy, en su ausencia perpetua, muchos recordamos y le agradecemos.

Que en Paz Descanses querido Maestro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here