Mérida.- El ex vicepresidente de los Leones de Yucatán sr. José Osorno Sauri (en la foto es quien aparece en la extrema derecha) falleció ayer domingo en esta capital a los 95 años, luego de breve dolencia.

El sr. Osorno Sauri fue uno de los artífices del regreso del mejor béisbol de México a Yucatán en 1970, después de 12 largos años de ausencia, cuando los melenudos originales trasladaron su sede a Veracruz tras su primera salida en 1958.

Un año antes, e 1969, el cineasta yucateco Manuel Barbachano Ponce, un aficionado al béisbol,  compró a los Pericos de Puebla en su primera y única incursión en la pelota.

El 10 de enero de ese año, Barbachano Ponce (en la foto es el tercero de izquierda a derecha, acompañado del comisionado del béisbol estadounidense Bowie Kuhn y su esposa) y el comerciante José Osorno Sauri, quien para ese entonces apareció como socio en la propiedad del equipo, anunciaron públicamente que los Pericos se convertirían en los Leones.
 
Y así, el béisbol de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) regresó a la Península el miércoles 18 de marzo de 1970 en una inauguración para no olvidar y que tuvo a más de 15 mil personas reunidas en el parque Carta Clara para ver el inicio de la temporada y en persona al gran “Yankee Clipper” Joe Dimaggio, quien vino acompañado del comisionado Bowie Kuhn y de su esposa (segundo y primera en la foto).
 
Después de otras cinco campañas, la última de ellas bajo la presidencia de Arturo Ponce Alcalá, los números de los melenudos no fueron nada buenos: 705 juegos, 340 victorias, 363 reveses, dos empates y .484 de promedio.
 
Así las cosas, el lunes 2 de septiembre de 1974, después de una junta de directivos de equipos durante una  asamblea de la Liga Mexicana, el presidente del circuito, Antonio Ramírez Muro, anunció que el acuerdo general fue que los Leones de Yucatán fueron vetados por la lejanía de Mérida con el resto de las otras plazas del circuito.
 
YUCATÁN, ¿PLAZA DE BAJA ASISTENCIA?
 
También fue argumentado, de manera inverosímil, el hecho de que la asistencia de aficionados a los juegos de los melenudos no correspondía a la de una Liga de clasificación triple A. (La asistencia anual rebasó los 250 mil aficionados desde 1952, un promedio de poco más de cuatro mil personas por partido).
 
Los felinos quedaron fuera del béisbol veraniego y se transformaron en Cardenales de Tabasco, cuando el quintanarroense Ariel “Picho” Magaña Carrillo compró el equipo a la empresa Cervecería Yucateca que tenía a Ponce Alcalá como presidente de las fieras.
 
NI FU, NI FA.
 
Hasta esta tarde, el departamento de comunicación de los Leones de Yucatán no había hecho manifestación alguna de solidaridad o de adhesión a la familia de su ex vicepresidente, ni en la prensa local, ni en su página web, o su cuenta de twitter o facebook
 
(Imagen del Archivo de Península Deportiva)

2 Comentarios

    • Ya decíamos, nos extrañaba que tuviera esa edad. gracias por corregirnos señor Rivero Osorno, es usted muy amable.

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