Los Leones siguen de líderes, pero… ¿por qué no convencen?

Semana casi perfecta en la cueva, empañada por el errático juego dominical

Por Jorge Canto Alcocer, publicado en el Diario Por Esto

Mérida.- Lo dijimos al iniciar la temporada: Los Leones 2017, un buen club, fuerte candidato al título de la División Sur, tiene como mayor handicap su comparación con Leones 2016, un equipo que, sobre todo en los dos últimos tercios de aquella campaña, simplemente pulverizó a todos sus rivales.

Por ahora, ya en 2017, los yucatecos marcan el paso holgadamente en su zona, pero son muchos aún los detalles que les vemos y que los hacen palidecer en el símil con el trabuco del año pasado.

Repasemos el partido del domingo pasado, única derrota en toda la semana. Jonathan Castellanos, el recio abridor regiomontano que completa un intimidante 1-2 con el cubano Yoanner Negrín, simplemente no trajo secretos en su pitcheo, y los del puerto jarocho le pegaron desde el episodio de las buenas noches.

Los macanazos siguieron a tutiplén, pero Willie se guardó en la caseta hasta que el derecho había recibido la friolera de ¡diez hits y ocho carreras!, pese a enfrentar a una de las ofensivas más débiles del circuito.

En otros detalles, al venezolano se le olvidaron las jugadas y los emergentes, y sólo hizo algunos cambios ya en la novena. En las entradas octava y novena, los selváticos tuvieron todo para intentar el robo, el doble robo, el bateo y corrido, el toque para avanzar a uno o dos corredores, pero como si su alineación fuera la de la “fila de asesinos” del Yanquis de 1927-1928, Romero mantuvo siempre el bateo libre, con los resultados ya conocidos.

Especialmente los cubanos Mustellier y Betancourt, alineados en posiciones de privilegio, se cansaron de fallar, y dejaron entre los dos la escandalosa cantidad de ¡15 corredores!, a cambio de producir una mísera carrerita.

He jugado y visto béisbol desde hace más de 40 años, por supuesto que son cuestiones del juego, que sabemos que no siempre se gana, pero perder de esa manera, dejando ir tantas oportunidades en situaciones favorables, es para encender los focos rojos.

Algo similar, hay que decirlo, pasó con el Águila en el juego sabatino. Trenzados en tremendo duelo, el cubano Negrín y nuestro coterráneo Manuel Flores nos regalaron una de las más hermosas jornadas del 2017, pero en este caso el de Chicxulub tuvo a nuestros melenudos comiendo de su mano, en tanto que el cubano, si bien ejerció un dominio abrumador, dejó abiertas algunas rendijas que los pupilos de Eddie Castro fueron incapaces de aprovechar.

Los Leones así ganaron el partido del sábado por ineficiencia estratégica de Castro, pero entregaron el partido del domingo por la conjunción de errores de Willie y las apabullantes fallas de quienes deberían tener el peso del orden al bate.

Sobre este par de cubanos, hay varias cosas por decir. Ronnier Mustellier lleva ya 18 partidos con las fieras, con un respetable porcentaje de .323, pero escasas ocho producidas, una cantidad muy baja para un refuerzo. Yuniesky Betancourt ha participado en once encuentros, con una producida más que su paisano y un porcentaje similar.

Pero, en todo caso, los caribeños están muy lejos del papel de pelotero clutch para el que fueron importados. Nos parece que en un máximo de dos semanas, deberán hacerse los análisis detenidos respecto a este par de refuerzos, que tampoco se han distinguido gran cosa a la defensiva.

Betancourt, de hecho, “produjo” la segunda carrera del Aguila en el partido del viernes con un error de primaria, cuando rompió una jugada forzada, lo que no hubiera ocurrido de haber realizado lo que se conoce como “doble play al revés”. El error mental pesó un mundo, privó del triunfo al abridor Samayoa y obligó a los Leones a meter toda la carne al asador para obtener una victoria agónica.

Del resto de los refuerzos sólo hay buenas cosas para platicar: Cacao ha estado en Cacao, y le pega a la pelota para un altísimo .360, con dos bambinazos y 15 producidas en 26 juegos (lleva fuera una semana por molestias menores); Negrín ha estado espléndido, con 5 victorias, un juego completo y un magnífico 2.64 de limpias, con el que ya entró al top ten, además de encabezar la Liga en innings pitcheados; el preparador Belisario encabeza el circuito en ventajas preservadas con diez, con éxito y descalabro y un microscópico 1.53 de efectividad.

A su vez, el cerrador Ascencio es líder de rescates con doce, con un triunfo y apenas 2.12 de limpias. Con estos aportes, a los que hay que sumar las buenas actuaciones de los nacionales Heras, Quiroz, Delgadillo, “Shito” Rodríguez, Samayoa, entre los más destacados, los melenudos intentan su primera escapada, sumando ya ventaja de cinco y medio sobre sus perseguidores Pericos poblanos y Piratas, pero siguen sin convencer del todo.

Si el objetivo realmente es el campeonato –y sabemos que lo es- todavía se requieren varios ajustes. Una buena prueba la tendremos desde este martes, cuando los reyes de la selva visiten el estadio “Nelson Barrera Romellón” y enfrenten a los enrachados Piratas de Campeche.

Los encuentros echarán chispas por las posiciones de los equipos, la cordial confrontación entre las dos ciudades históricas de la península y la propia rivalidad beisbolera, que se remonta a varios años antes de que se jugara en estos lares el primer encuentro de Liga Mexicana.

Para el fin de semana, el parque de la serpiente emplumada hospedará de nuevo a unos Olmecas que, ahora bajo el mando de Marco Antonio Guzmán, buscan abandonar el incómodo farol rojo.

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