Mérida.- Los Azulejos de la Dolores Otero, apalearon esta tarde 14×4 a los Venados de la Universidad Marista en uno de los tres juegos de la primera fecha de la cuarta semana de la presente campaña 2019-2020 de la Liga Meridana de Béisbol.

SÁBADO DE BATEO

En un sábado con aroma a dinamita y con brazos de trapo, pues los Zorros de Pacabtún hicieron lo mismo con los Diablos de la Bojórquez, los emplumados desargaron toda su testosterona sobre los Venados a los que encorralaron en su reducto de la colonia Dolores Otero.

Puede interesarte:

César Caamal lleva a los Rookies a la cima compartida de la Liga Meridana

El bateo azulejo preservó el trabajo de sus pítchers, por quienes Romel Matos fue el triunfador.

Asimismo fue determinante, para hacer trizas el trabajo de los lanzadores astados por quienes Marco Quevedo fue el derotado al cabo de 3:31 horas de juego.

La implacable ofensiva de 13 imparables, incluyó cuatro jonrones, uno de ellos, el “Grand Slam” de Luis Medina, quien con cinco carreras producidas, lideró el ataque del equipo emplumado, en el “Nido” de los Azulejos.

Fue la segunda derrota por un abultado marcador que sufre el conjunto universitario que va de mal en peor, ya que su estelar abridor, Marco Quevedo, presentó molestias en su codo derecho y en los próximos días viajará a la Ciudad de México para valorar el grado de su lesión.

Además, el flamante refuerzo, Jeremy Acey, no tuvo el debut esperado con el equipo estudiantil, al irse de 3-0 con una base y una carrera anotada.

El vulnerable pitcheo de los ciervos fue aprovechado al máximo por el equipo local y no le dio respiro a sus lanzadores que no sintieron lo duro sino lo tupido.

Rommel Matos lanzó “candela” en las primeras seis entradas durante las cuales pulió una joya de un imparable.

Sin embargo, el collar de argollas que hilvanó se rompió en el séptimo episodio cuando los Venados rasparon su hermética serpentina y con ello evitaron el baño de cal.

Iniciando el juego, y después de la primera base por bolas que obsequió en la primera entrada, Matos retiró en hilerita a los siguientes seis bateadores.

Sin embargo, pifia del torpedero Luis Medina en el tercer capitulo terminó con la cadena.

Abriendo el cuarto rollo, Mauricio Aguilar disparó el primer imparable de la Marista y de nueva cuenta el abridor de los Azulejos siguió con su efectivo pitcheo sobre los Venados.

Ello, pues ligó otra serie de bateadores, ahora de nueve que despachó de forma consecutiva hasta el sexto inning.

Matos admitió un par de carreras en el séptimo episodio, la primera de ellas por jonrón de Eliseo Aldazaba, abriendo la tanda de bateadores y remolque de Henry Carrillo, por la vía del elevado de sacrificio coronó el ataque.

Completó su labor en siete actos con dos carreras, dos hits, dos bases con nueve ponches.

Lo relevó en el octavo rollo Pablo Segura, quien en una entrada y un tercio, permitió dos carreras, producto de par de pecados y terminó el zurdo Franco Castro, con par de chocolates servidos.

Con una efímera apertura de tres entradas, el derrotado Marco Quevedo recibió cruel castigo de seis carreras con seis imparables pero también el relevo de la Marista recibió su buena dotación de trancazos.

Emilet Guevara remolcó la de la quiniela con un fogonazo por el campo en corto que envió a la registradora a Luis Medina y después salió del juego al lesionarse en el robo de la segunda colchoneta.

Armando Manzanilla, con el primer imparable, de los tres que disparó en igual turnos legales, produjo dos carreras que coronó el ataque del equipo emplumado que anotó una más en el segundo capitulo con jonrón de Jorge Tartabull.

Sendos remolques de Jairo Martínez y Oswaldo Morejón, de “caballito” y en jugada de selección, en ese orden, puso el juego 6×0 en la tercera entrada.

Gerardo Vélez relevó a Quevedo y tras retirar en fila el cuarto rollo, admitió el “Grand Slam” de Luis Medina con la que los Azulejos incrementaron la ventaja 10×0 en el quinto episodio.

Los “picotazos” siguieron a la orden del día y con tres más en el sexto capitulo, un par por jonrón de dos carreras de Armando Manzanilla y la última entró de “caballito” al recibir Luis Medina la base por bolas con el “nido” repleto de aves.

Jesús González, en sustitución de Manzanilla, tras sorber espeso chocolate en la sexta entrada, desapareció la pelota con espectacular trancazo por el jardín central para poner cifras definitivas.

Mañana, los Venados jugarán en su campo en Chichí Suárez, y buscarán desquitarse de la paliza recibida.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here