Kyoto.- El tijuanense Luis “Panterita” Nery ofreció la actuación de su vida al acosar y no dejar de presionar al hasta esta noche invicto campeón mundial japonés Shinzuke Yamanaka al que arrolló sobre el cuadrilátero al punto de que su propio equipo debió subir a rescatarlo de la paliza que le estaba dando para noquearlo en cuatro rounds y despojarlo del campeonato mundial gallo del CMB, justo en su defensa 13.

Fue en ese cabalístico número, el 13, en el que Yamanaka, el más duradero y grande referente actual del boxeo japonés, quizás aún más que el sensacional Naoya Inoue, abdicó a la corona que ganó ante un mexicano (Cristian Esquivel) y que defendió ante otros tres boxeadores de ese país norteamericano.

Hoy, en su quinta pelea campeonil contra un mexicano se le cumplió “al revés” aquello de “no hay un quinto malo” y terminó sucumbiendo ante el juvenil acoso de Nery, quien a sus 22 años se mantiene invicto en 24 peleas, todas ganadas, con 18 puestos fuera de combate.

El final de la pelea y del prolongado reinado de Yamanaka, conocido como ‘La Izquierda de Dios’, llegó a los 2:29 minutos de ese cuarto round, cuando Nery fue por él, castigándolo con todo a dos rounds llevándolo a las sogas, donde el aún monarca se batió valientemente, tratando de responder, pero viéndose superado en la frecuencia de golpeo.

El japonés, valiente, bravo como todos los de su raza, se resistía a ceder el trono y aunque aún ofrecía algo de pelea, su esquina, encabezada por el muy, de sobra conocido en México, Sendai Tanaka, subió al cuadrilátero a salvarlo de la guantiza que recibía.

Fue, la de esta noche, no sólo una actuación soberbia para el norteamericano, quien también recibió castigo de Yamanaka que desde su guardia zurda lo impactó con ganchos de derecha y la izquierda cruzada, aunque su vehemente deseo de ser campeón y su gran preparación le permitieron absorber los golpes e ir por la victoria.

Nery sintió desde el primer round que podía, al lastimar al campeón desde la primera campanada con una serie de combinaciones.

El mexicano no se desbocó, no fue por el monarca enseguida, dando oportunidad de ser counteado, sino que esperó un poco más, a acomodarse sobre el ring y a tomarle la medida al campeón de cuya pegada no resintió gran cosa, lo que le hizo tomar más confianza para ir por todo hasta que asumió el mando del combate.

Nery, de nuevo, en el tercer round hizo sentir su poder al japonés de 34 años, reforzando su confianza y lastimándolo, para ahora sí, como en su país se suele decir, irse “sobres” y no darle oportunidad al campeón de hacerse viejo en la pelea al sentirlo frágil.

Así, con su instinto de fiera, la “Pantera” salió en el cuarto y aunque encontró resistencia, esta no fue lo suficientemente sólida para detener su ataque final.

 

Tras el resultado, con una arena callada en la que solo se oían los gritos de los mexicanos, Yamanaka, uno de los grandes de la historia en su país y el mejor peso gallo en el presente siglo, sufrió su primer revés, a cambio de 27 triunfos, 19 kos y dos empates.

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