Mérida.- El parque Kukulcán, el más visitado de todo México durante la temporada regular 2016 de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) se prepara para abrir, una vez más sus puertas a los play offs que este martes inician con el quinto enfrentamiento de postemporada entre los Leones de Yucatán y Piratas de Campeche, el clásico peninsular de la pelota caliente que en este año llega hirviendo a la grama del estadio de la “Serpiente Emplumada” tras el cerrado, espectacular duelo del año pasado que como sucederá en el presente, ocurrió en la primera etapa del play off.

Tras siete duelos en 2015, los Piratas cayeron en siete duelos, luego de ir ganando la serie 3×2 y tener a los Leones a un “tris” de la calle con todo y su liderato sureño que los melenudos repitieron en este 2016.

Empero, los Leones sacaron las garras y hundieron el galeón en el parque Kukulcán, sede de las máximas glorias en México de Lino Riveraa Ortiz que ahora regresa con todo y con casco reforzado en su nave por la revancha, en 2016, para así “conmemorar” el décimo aniversario de su coronación con los Leones.

 

Los felinos, dirigidos por el venezolano Wilfredo Romero, enfrentarán a los navegantes bajo el mando del puertorriqueño Rivera (alumno vs. maestro), quien en 2006 hizo campeones a los yucatecos por tercera y última vez en su historial y un año después los dejó en segundo lugar tras una épica, memorable, batalla ante los Sultanes de Monterrey. En ambas ocasiones, Romero, fue uno de los peloteros claves de Lino.

Los duelos entre los “acérrimos rivales” peninsulares datan desde aquella inolvidable Liga Peninsular y en la también recordada Liga del
Sureste, y por supuesto en la Liga Mexicana desde 1980, han sido de las más “arraigados” y han tenido capítulos memorables entre ambas novenas en temporada regular y los play offs desde 1983.

En la Peninsular y en la del Sureste, los corsarios eran los mandones, pero en la pelota veraniega actual, los melenudos sacan ligera
ventaja sobre los navegantes de los mares en razón de 272 triunfos y 252 reveses con cuatro empates para un total de 530 partidos, incluidos los nueve de este año. De esos nueve choques, los Leones ganaron dos y perdieron uno en su madriguera y en Campeche, los Piratas ganaron cuatro y perdieron dos, logrando, así, una ventaja en 2016 de 5-4. 

En la postemporada, ambos rivales han sostenido 24 duelos en 1983, 1989, 1996 y 2015 con ligera ventaja para los selváticos de 13-11. En su jaula, las fieras de la jungla mandan 8-4 y en su bastión amurallado, los filibusteros tienen ventaja de 7-5.

Estas series han sido por demás disputadas, con polémica de más incluída la frase recordada por el más grande periodista peloteril que haya existido en Yucatán, Jorge Carlos Menéndez Torre “George Squeeze Play” y atribuida por él al controvertido cronista capitalino, Tomás Morales, quien en 1983 lanzó a los selváticos la maldición “Malditos por los siglos de los siglos”, sugiriendo que los yucatecos se dejaron vencer por los Piratas, para que éstos avanzaran en el round robin de ese año y así eliminasen a los Diablos Rojos del México de la postemporada.

Sin embargo, quizás la serie más polémica fue la de 1989, cuando los Piratas, poderosísimos entonces, y conocidos como los “Bombarderos del Golfo” con bateadores como el venezolano Leo Hernández “El León de Caracas” y Eduardo “Tin-Tan” Jiménez, cayeron en la final sureña ante los melenudos de Roberto “Dumbo” Méndez.

En uno de esos partidos, los Leones debieron dejar el campo del vestusto y feo parque Venustiano Carranza (hoy convertido en el cómodo y moderno Nelson Barrera Romellón) al ser presa de la ira y furia de los aficionados campechanos que incluso desprendieron parte del graderío (piedras) para arrojarlo al terreno de juego.  

En la que ha sido su primera temporada entera con los Piratas, Lino Rivera condujo con tino, certeza, aunque algunos problemas, la nave, cuyo curso se definió cuando los Olmecas de Tabasco, Guerreros de Oaxaca, Águila de Veracruz y Delfines del Carmen fueron de tropiezo en tropiezo. Así, pian pianito, Lino calificó a sus Piratas por segundo año al hilo y cerró la temporada muy poderoso.

Sin duda alguna, la “guerra” será dura, cruenta, y los pronósticos no descartan que Leones y Piratas podrían de nuevo llegar a un séptimo y decisivo duelo.

Los expertos y la lógica hacen ligeros favoritos a los rugidores por la calidad mostrada durante toda la temporada, pero ¡cuidado!, los marineros tienen lo suyo, están terriblemente enrachados como aquellos Leones campeones de 1984, que “arrasaron” con los Diablos Rojos, los Tigres de México y después alzaron el banderín ante los Indios de Ciudad Juárez, víctimas de los bucaneros un año antes.

Nosotros deseamos que gane el mejor, el béisbol y que las grandes aficiones de Campeche y Yucatán, sobretodo, la nuestra que acaba de
rebasar de nuevo la cifra oficial de más de 500 mil aficionados (muchos de ellos retratados en las taquillas del parque Kukulcán) disfruten lo que ocurrirá a partir del martes. (Con información parcial de Emmanuel Azcorra Cantón del staff de Península Deportiva).

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