Por Jorge Canto Alcocer.

Publicado en el Diario Por Esto.

Mérida.- Hace casi 15 años, David Cárdenas Cortés tuvo el mejor momento de su carrera deportiva, cuando se convirtió en uno de los relevistas de cabecera de los Rockies de Colorado.

Cortés tuvo la enorme habilidad de mantener su pelota bajita y recibir poco daño en el Coors Field –la casa de los Rockies-, un auténtico paraíso para el bateo.

Después de aquellos estelares 2005 y 2006, vinieron las lesiones, y Cortés regresó a México, donde, precisamente con los Diablos tuvo en 2008 un año mágico, con 25 rescates, pero realmente era el canto del cisne: después de 2010, el bajacaliforniano ya no tiró una pelota más en béisbol profesional, terminando así de un modo abrupto una carrera que tuvo sus momentos muy brillantes.

Un lustro después inició su trayecto como directivo, primero con Laguna y luego con los Leones, siempre vinculado a los hermanos Arellano Hernández.

Hasta antes de esta temporada, Cortés había tenido éxito en esta función. En Laguna, enderezó al equipo y logró clasificarlo a playoff después de varios años de fracaso; en Leones, como sabemos, contribuyó el año pasado al ansiado cuarto campeonato.

Esta campaña, en la que los selváticos han arrastrado la cobija, está resultando su primer gran descalabro, y vaya que está mostrando la inmadurez.

Hace unos días, Cortés, probablemente envalentonado por un par de triunfos contundentes, emitió unas declaraciones estúpidas e infundadas contra los compañeros de la radio y la televisión, pero que nos lastiman a toda la prensa deportiva de Yucatán, en particular a quienes informamos sobre el Rey de los Deportes, con mucho el principal espectáculo público de nuestro Estado.

A las ofensas se ha respondido claramente desde distintos medios, por lo que no abundaremos al respecto. Me parece, en cambio, pertinente analizar el exabrupto precisamente como consecuencia de la errática campaña, de la que Cortés, indirectamente, está asumiendo la plena responsabilidad.

Insultos e incoherencias aparte, Cortés dijo, a destemplados gritos de acuerdo con las grabaciones, que él había traído a Luis Carlos Rivera como mánager, y que, palabras más, palabras menos, él seguiría, pasara lo que pasara y pésele a quien le pese.

Como después de las declaraciones estúpidas, los Leones volvieron a caer, y tristemente de un modo humillante ante los líderes Acereros, Cortés decidió morderse la lengua y hacer algunos movimientos que, si bien atienden en parte los problemas del club, no sólo no los resuelven, sino tal vez incluso los puedan empeorar.

Antes de comentar sobre los cambios cosméticos, nos permitimos insistir sobre los problemas que, a nuestro punto de vista, mantienen a los Leones más cerca del sótano que de los lugares que le corresponden tanto por alcurnia como por nómina:

1.- Pese a contar con dos de los mejores abridores de la Liga, y un tercero que ha actuado con regularidad, el staff sigue arrojando terribles dudas.

2.- El cuadro no tiene líder defensivo, y hace agua por todos lados.

3.- El mánager Rivera se ha mostrado como un absoluto INEPTO a la hora de manejar el pitcheo.

4.- La ofensiva, si bien ha mejorado, sigue basándose demasiado en los bateadores de poder, algo que al menos en el Kukulcán JAMÁS ha dado buenos resultados.

5.- Las continuas derrotas han generado un mal ambiente generalizado en el interior del equipo.

De estos cinco gravísimos problemas, los cambios anunciados este lunes por la oficina melenuda atienden parcialmente el primero y medianamente el cuarto, subsistiendo intactos los demás, por lo que, creemos, los resultados no serán muy diferentes en el futuro inmediato.

En cuanto al staff, es sin duda un acierto las bajas de Luis Alonso Mendoza y Andrés Meza, algo que varios medios y la afición exigimos desde hace semanas, pero… ¿su sustitución por lanzadores que llevan años con problemas puede ser la solución? Al caso, se anuncia ya la incorporación al staff de Jesse Estrada, un “pocho” que estuvo un lustro en los Tigres sin mucho éxito, y que jamás se estableció como un abridor regular.

La llegada de Vanny Valenzuela, a quien todos recordamos quemando la Liga en 2013, tampoco permite mucha esperanza: después de aquel 2013, el sonorense jamás volvió a ver la suya.

Entonces, se dio de baja a dos que no rindieron, y se trae a dos que lo que prometen es seguir por la misma ruta…

Se anunció también la llegada del exbigleaguer Rico Noel, un jardinero que se ha destacado precisamente por su buen contacto y tremenda velocidad, aunque con el hándicap de ser muy conflictivo, ya que tiende a reclamar conteos, decisiones y situaciones del juego con demasiada vehemencia, lo que, bien manejado, no necesariamente es malo, pues ese temperamento apasionado puede contagiar positivamente al club.

Falta aún la decisión sobre que extranjero saldrá para hacerle lugar a Noel, siendo “palos” Cleto el candidato más viable.

Sobre los problemas defensivos y los que tienen que ver directamente con el manager Rivera nada se ha hecho, y, al decir de las declaraciones de Cortés, nada se hará por lo pronto.

El camino entonces, a nuestro modo de ver, continuará con la leve mejoría, con una de cal por otra de arena, al menos por las siguientes semanas.

Todo parece indicar que los Arellano le han dado su voto de confianza al grosero de David Cortés, quien a su vez ya anunció que mientras él esté en la gerencia, Luis Carlos Rivera seguirá como manager aunque se pierdan todos los partidos…

Por lo pronto, los Leones vuelve a parques de bateo, el “Eduardo Vasconcelos” de Oaxaca y el “Hermanos Serdán” de Puebla, así que los otorrinolaringólogos yucatecos deben prepararse para trabajar extra para cuando los serpentineros regresen de esta gira.

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