Moscú.- El gigante ucraniano Wladimir Klitschko confirmó su condición de favorito al imponerse por amplia decisión unánime al previamente invicto campeón ruso Alexander Povetkin, para mantenerse como Supercampeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), y campeón regular de la Federación y la Organización Mundial de Boxeo (FIB y OMB, respectivamente), este sábado en el combate estelar de una cartelera que fue organizada en la Arena Olimpiyskiy en Moscú, Rusia. 

El triunfo de Klitschko fue claro, a pesar que se suponía que Povetkin pintaba para ser uno de los rivales más difíciles de su carrera. Pero fue una pelea sin verdadera acción, un tanto aburrida. Como dato curioso y definidor de lo que fue la pelea, Klitschko no contabilizó ningún golpe al cuerpo en los doce asaltos de acción. Quedó a deber, y lo peor es que lució marrullero en toda la pelea.

El mayor alcance de Klitschko fue suficiente para detener a un voluntarioso Povetkin, quien nunca pudo salvar las diferencias de tamaño. Cuando el retador intentó cerrar las distancias se encontró con los agarrones. 

En el segundo asalto Povetkin fue a la lona por primera vez en su carrera. En el séptimo cayó tres veces más, aunque dos parecieron resbalones.

A partir de ese momento el retador perdió fuerzas y Klitschko ganó los siguientes rounds sin esforzarse mucho, con excepción del undécimo, cuando Povetkin pareció revitalizado, aunque fue a la lona en los segundos finales. El réferi puertorriqueño Luis Pabón consideró que fue un empujón y descontó un punto a Klistchko por la reiteración de agarrones y empujones. 

Al final los tres jueces marcaron 119-104 en favor del menor de los Klitschko, quien con este triunfo mejoró su record a 61-3, con 51 nocauts, mientras que Povetkin cayó a 26-1, con 18 nocauts, perdiendo de paso su título regular pesado de la AMB.

 

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