Mérida.- Fue la noche en la que Miguel Canto y “Guty” Espadas invirtieron sus papeles bajo el ring y en la que el ciclón yucateco mostró un “bending” que no se veía desde la época del “Maestro”.

Sin su usual moño y zapatillas de réferi, el buen amigo Mario “Bigotes” Mena olvidó su papel de árbitro y llamó a ambos “al centro del ring” del coloquio convocado por el Salón de la Fama del deporte Yucateco al lanzarles la pregunta:
¿Aceptarían hacer una pelea de exhibición (de pocos rounds por supuesto)?.
La propuesta de “Bigotes” encendió, mas no caldeó los ánimos de algunos que aún abrigan una esperanza de poder ver aunque sea una caricatura de la pelea que no fue.
Pero presto, rápido, “Don Guty” los apagó.
El más sensacional deportista de la historia de Yucatán y de su península “toreó” la pregunta del también dueño de la marca “BoxSport”, tal como Canto lo hiciera muchas veces sobre el ring y se la resbaló al irse por otro lado y rehuir contestar si aceptaría intercambiar disparos con Canto, sentado a su lado en el presidium del coloquio propuesto por uno de los dos precursores del Salón de la Fama del Deporte Yucateco, el Ing. Gaspar Augusto López Poveda.
Cual si fuera acorralado en los vértices de las cuerdas, donde Canto hacía bailar jarana a japoneses, venzolanos, boricuas, chilenos, filipinos, mexicanos y tailandeses, entre otros, “Guty” de nuevo declinó un sí o un no al serle recordado por el moderador Juan Carlos Gutiérrez, el sentido de la pregunta que Mena le había hecho y dejó en el aire.
Canto, en tanto, lució ecuánime al recordarle la pregunta de Mena, pero se mostró mucho más decidido, sin perder la caballerosidad: “Yo hace 30 años dije que me retiraba, pero si hay alguien que quiera pelear conmigo, aquí estoy”, comentó Don Miguel Ángel.
Hubo a quien la pregunta de Mena agradó, otros la consideraron un cotorreo y algún otro que la deploró y consideró el “negrito en el arroz”.
El coloquio, que no llegó a ser debate, no arrojó una conclusión concreta sobre quién hubiera ganado la pelea que aún muchos sueñan y que de haber ocurrido se hubiera dado hace casi 40 años.

Pero hubo alguien que sí, que no dudó en ofrecer un pronóstico a la distancia.
El único que se atrevió fue alguien con toda la solvencia boxística y moral para hacerlo: Rafael Mendoza Realpozo, aunque condicionó su pronóstico.
“Descartando la posibilidad de un corte, pienso que Miguel hubiera ganado esa pelea”, dijo Mendoza Realpozo, en una entrevista telefónica grabada que le realizó el moderador, Juan Carlos Gutiérrez Castillo, para el coloquio.
Diversas opiniones se escucharon en el coloquio, al que asistieron unas 60 personas.

“Lo mejor para la carrera de ambos fue que nunca se enfrentaron”, dijo Gustavo Espadas Espinosa “Guty” jr. durante su intervención en el coloquio.

Espadas Espinosa agregó:

“Iba a ser una pelea explosiva, por el estilo de mi papá y la técnica de Miguel. El ganador iba a ser el público”.

En este sentido, coincidió con Guty Jr. el ex representante de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en México, Víctor Salomón Lixa.

“¿Quién iba a ganar? El público. Iba a ser una pelea de primer nivel. El estilista contra el agresivo y dinámico”, indicó el también polémico hombre de boxeo.
“Queda una incógnita sabrosa y una deuda con ellos, pues nunca se les hizo una despedida o un homenaje a esos dos grandes boxeadores, a Miguel Canto, el mejor peso mosca de la historia a nivel internacional, con un nicho en Canastota (sede del Salón de la Fama del Boxeo mundial) y a Guty Espadas, quien pronto estará ahí”, añadió.
“Los dos son dos grandes ejemplos a seguir”, señaló.

El coloquio arrancó con una interesante exposición estadística preparada por el ingeniero Mauro Chalé Pech, quien recordó que Canto es siete años mayor que Gustavo y que Miguel comenzó a boxear dos años antes que Espadas. Canto, indicó, acumuló 61 victorias, con nueve derrotas y cuatro empatadas, con 15 nócauts (siete efectivos), para un 24 por ciento de sus triunfos antes del límite.

Guty ganó 39 peleas, perdió seis y empató cinco, con 28 victorias antes del límite (17 por nócaut efectivo), para 71.8 por ciento de sus triunfos por la vía del cloroformo, lo que habla de su poder de puños.
La pelea entre ambos pudo hacerse en los años de 1976 y 1977 cuando ambos coincidieron como reyes de la división en los dos principales organismos boxísticos.

“Los estilos eran diferentes. Y eso es de suma importancia y lo consideran los que dirigen las carreras de los boxeadores”, apuntó el ingeniero Chalé.

“Había una inconveniencia económica y deportiva para hacer esa pelea, pues de nuestros dos campeones sólo iba a quedar uno”, matizó. “Fue lo más justo tener a los dos como campeones”, añadió.

Gutiérrez Castillo indicó que, como en aquel entonces las peleas titulares eran a 15 asaltos, “la primera mitad hubiera sido emocionante porque Canto, además de que boxeaba de maravilla a la defensiva, era un gran contragolpeador”.

La pelea se hubiera definido en la segunda parte: o el estilo boxístico de Canto o el poder de Guty”.

“Iba a ser un gran combate si se acomodaban los estilos”, apuntó. 


UNA PELEA DE RÉCORDS

Gutiérrez Castillo preguntó en la entrevista telefónica a Mendoza Realpozo, qué hubiera pasado si peleaban Canto y Espadas. Mendoza, quien vive en Guadalajara y hace unos meses fue entronizado en el Salón de la Fama del boxeo de Canastota, indicó:

“Primero, se romperían todos los récords de taquilla en el boxeo en el Sureste; segundo, se rompería el récord de asistencia, y tercero, se hubiera impuesto Miguel por puntos, en una pelea bastante emocionante por el estilo de los dos.

Iba a producir estallidos de emoción, pero Miguel iba a dominar la pelea”.
Mendoza Realpozo, quien estuvo cerca de Miguel y del mentor de éste, Jesús “Cholain” Rivero, durante todo el tiempo que estuvo el yucateco en el trono del CMB, expresó algunos detalles que son dignos de mencionar y que enriquecieron el coloquio:
“No se debe olvidar que el primer entrenador de Guty fue “Cholain”, quien luego fue el mentor de Miguel”.

“Canto se convirtió en un boxeador frío y calculador; siempre tuvo por premisa no ser golpeado. Guty, por su temperamento, era de choque, salía a ganar. Lo más importante para él era pegar, aunque le peguen”.

“Lupe Pintor (ex campeón mundial gallo) vivió una temporada en Mérida y fue ‘sparring’ de Miguel. Y el yucateco lo dominó”.

“En la pelea de revancha con el sudcoreano Chan Hee Park (quien lo destronó), Miguel empató. Luego, Park noqueó a Guty.

“Espadas ganó de milagro el título mundial”.

Y concluyó el futuro inquilino del Salón de la Fama del Deporte Yucateco:

“Por lo anterior, pienso que Miguel Canto sería el ganador, ante Guty, quien garantizaba emoción en sus peleas”.


CANTO DISFRUTABA PELEAR

En su turno, el réferi del CMB, Jesús Manuel Erosa Argüelles, quien también es periodista deportivo, señaló, en broma, pues es de la misma edad que ambos boxeadores, que “mi abuelito me llevaba a verlos pelear”. 
Ya en serio, indicó su beneplácito porque la pelea nunca se hizo, porque hoy día, ambos son muy queridos por la afición yucateca.

Erosa Argüelles agregó que a Miguel le encantaba estar sobre el cuadrilátero.

“En sus peleas no quería noquear, quería disfrutar”, apuntó.


COMPARACIÓN TÉCNICA

Lejos de las comparaciones numéricas, Salomón Lixa, quien es muy estimado por ambos ex monarcas, señaló:

“Miguel peleó con rivales muy fuertes y rápidos y les ganó. A Lupe Hernández, Martín Vargas, Betulio González y Antonio Avelar, los sorteó con su técnica depurada. Guty se enfrentó a un púgil muy técnico, aunque no al nivel de Canto, como Alfonso López, lo noqueó y le quitó el campeonato. Luego lo volvió a noquear en la revancha”, apuntó.


ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS

Luego del coloquio, la directiva del Salón de la Fama entregó tres reconocimientos especiales.

El primero, al presidente del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán Saldívar por el apoyo que dio al Salón de la Fama, al donarle réplicas de los cinturones de Miguel Canto y Freddy Castillo. Lo recibió el representante del CMB en el sureste, José Manzur Argüelles.

Se entregó otro al presidente de la Comisión de Boxeo de Mérida, Santiago Bastio Mejía, por su labor al frente del organismo, y otro a José Luis Torrado Losa, por el apoyo que Boston’s ha dado al Salón de la Fama al recibir en sus instalaciones las placas de los primeros 20 inmortales del recinto.

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