Mérida.- El boxeo yucateco entró de nuevo en una etapa de luto al trascender la muerte del esforzado guerrero de la década de los 70’s, Luis “Black” García, quien diera, en la medida de sus posibilidades, grandes batallas en cuadriláteros de todo el estado, principalmente en Mérida.

García, quien falleció ayer miércoles a una edad estimada en los 65 años, dejó de existir presuntamente por los efectos de un tumor craneal que él mismo se halló hace algunas semanas y que le causó complicaciones que lo llevaron a terminar sus días.

El “Black” García, quien fuera albañil y en sus años más recientes jardinero, vivió algunos años en Cancún y regresó al terruño, donde no faltaban los aficionados de antaño que lo reconocieran por las calles de esta ciudad.

Fue, de acuerdo con los que lo vieron pelear, boxeador agresivo, “tira golpes” sin cesar, bravo, pero bastante rústico y tosco en su desempeño pugilístico, lo que lo hacía vulnerable para el que supiera al menos el ABC de la Fistiana, pero siempre sin dejar de ser un latente peligro, un barril de pólvora de mecha corta.

Heredero de su estirpe y su estilo pugilístico, fue el también albañil meridano, Paulino Canché, que por su agresividad, hombría y estoicismo dejara un sabor tan delicioso que aún perdura en el paladar boxístico de aquellos a los que con su temperamento de fiera estrujara su corazón y toda su humanidad.

El “Black” García fue dirigido por “Fito” Jiménez Cimá, quien fuera el tercer manejador yucateco en encumbrar a un púgil del patio en un trono mundial en la persona de Freddy “Chato” Castillo en febrero de 1978 en Venezuela. 

Entre sus rivales estuvieron Rufino Gallegos y el campechano (se le consideraba tabasqueño) Luis Enrique García con quienes sostuvo combates de alto voltaje (Quepd).

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