Cancún.- La venta de los Leones de Yucatán, ya acordada y aparentemente hasta concretada ya en los hechos, será formalizada mañana martes en este balneario por la familia Arellano Hernández y su aún propietario oficial, Gustavo Ricalde Puerto en el marco de los trabajos de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) que se verificarán aquí con la asistencia de directivos de los 16 clubes del circuito.

La declaración oficial del cambio de dueños de la franquicia melenuda con casi 35 años de existencia, surgida “a calor” del actual titular de la liga, Plinio Escalante Bolio en 1979, forma parte del orden del día del encuentro de directivos peloteriles.
Al acto asistirán los hermanos Erik y Juan José Arellano Hernández, quienes serán, salvo algún imprevisto improbable, presentados como los nuevos dueños del equipo y serán. también, los primeros de origen allende la Península de Yucatán, en hacerse de la propiedad de los melenudos y se espera que su primer año formal al frente de los selváticos sea mucho mejor que el de 2013 en el que se vieron ya con clara influencia en el club.
Allá mismo, luego de ser presentados, se espera que los hermanos Arellano Hernández den a conocer el organigrama de su directiva, donde se prevé que de una u otra forma permanezca el aún presidente ejecutivo del club, Mario Alfonso Ceballos Bojórquez que de manera pública ha recibido el espaldarazo de ambos empresarios sinaloenses.
Los señores Arellano Hernández son reconocidos como unos apasionados de hueso más que colorado del “Rey de los Deportes” y se harán, insistimos, salvo un imprevisto improbable, de la propiedad del equipo yucateco, la organización con más añeja historia del deporte del sureste de México.
De esta manera, la familia Ricalde Durán dejará el control oficial del club tras 20 años luego de que su primer integrante, Gustavo Ricalde Durán (quepd) la adquiriese de la Cervecería Yucateca en diciembre de 1993, para luego de su fallecimiento, dejarla en manos de su hijo Gustavo Ricalde Puerto, quien delegó la conducción ejecutiva de la novena en manos de su tío Wilberth Valle Acevedo que tras tres campañas decorosas en las que el equipo venía con la inercia del campeonato de 2006, sufrió un “bajón” severísimo en 2011, para dejar a los melenudos en manos de Ceballos Bojórquez en 2012 con un plantel diezmado y desmantelado que tuvo un discreto repunte este año. Los Leones calificaron por última vez al play off en 2010.
De concretarse el anuncio oficial se le desea la mejor de las suertes a los señores Arellano Hernández y a Ceballos Bojórquez pues su éxito significará la alegría de dos millones de yucatecos para los que el béisbol, encarnado en los Leones, es nuestra segunda religión.

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