Cancún.- Amalgama de virtudes y defectos, como buen ser humano, Alejo Peralta y Díaz Ceballos, el principal promotor privado que el béisbol mexicano ha tenido, cumpliría este día 100 años de existencia.

Nacido un día como hoy de 1916 en Puebla, el “Tigre Mayor”, fue un hombre sinónimo de trabajo, de empuje, de éxito y también de polémica como casi todos los hombres acaudalados que basados en su fortuna imponen sus condiciones a como de lugar. 

Oriundo de Puebla, nació, siendo hijo de Anarcasis Peralta y María Díaz Ceballos; dejando la Angelópolis a la edad de 19 años para ingresar a la licenciatura en la carrera de ingeniería mecánica en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), por la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (Esiem), culminando su preparación en 1939.

CREADOR DE INDUSTRIAS, Y VISIONARIO DE LA COMUNICIACIÓN Y EDUCACIÓN

En 1939 fundó Industrias Unidas Sociedad Anónima (IUSA), cuya planta actualmente se ubica en Pastejé, Estado de México; siendo, de acuerdo con la oficina de los Tigres de Quintana Roo, un conglomerado de empresas líderes en los sectores donde participa.

Un comunicado de la oficina de los actuales campeones de la Liga Mexicana de Béisbol, refiere que el Grupo IUSA cuenta con uno de los portafolios de negocios más completos del mercado internacional al manejar más de seis mil productos diversificados en el sector de la construcción, entre los que se encuentran productos para la conducción, control medición de energía eléctrica y fluidos.

Alejo Peralta fue también director del IPN entre 1956 y 1958, y entre los más sobresaliente de su administración destacan dos hechos relevantes.

Uno: la ampliación de las instalaciones del Instituto con la construcción de la Unidad Profesional Zacatenco; donde le fue dedicado en su honor el auditorio “Alejo Peralta” del centro cultural Jaime Torres Bodet, nombrado así en reconocimiento a sus aportaciones y gran cariño a la institución. Y dos, el inició el proyecto de creación del Canal 11 de televisión, perteneciente al IPN.

Hablar de la pelota nacional, y no mencionar a Alejo Peralta muerto en 1997, es omitir un capítulo decisivo y determinante en la historia de este deporte en México; ya que es considerado, incluso hasta la fecha, el más grande impulsor del béisbol en este país; y quien siempre puso en primer término el talento del pelotero mexicano; aunque también se caracterizó por traer peloteros foráneos de excelente calidad.

El ingeniero Peralta, además de haber sido un exitoso empresario, siendo su máximo orgullo Industrias Unidas S.A.; fue un apasionado del rey de los deportes, tan es así, que siendo aún estudiante de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (Esime), creó su primer equipo, llamado Peralta Hermanos.

Alejo Peralta no dejó de patrocinar equipos de béisbol, como fueron IUSA y CIASA en 1939; aprovechando las siglas de dos de sus empresas; para que la segunda de estas novenas, se transformará en los Aztecas en el año de 1942; misma que participó a partir de 1952 en la recientemente formada en aquel año Liga Invernal Veracruzana.

Era tanto el aprecio que sentía por este deporte el ingeniero Peralta y Díaz Ceballos, que para poder llevar más aficionados a los parques de pelota del circuito invernal veracruzano, obsequió toda la colocación del alumbrado artificial para los estadios de Córdoba y Puebla.

Este hombre de igual forma, le dio a la afición mexicana grandes espectáculos, toda vez que organizó la gira de un equipo llamado Estrellas de Jackie Robinson, formado por excelentes jugadores de color que ya para entonces formaban parte de las Ligas Mayores; al tiempo de que trajo por primera vez a territorio nacional a los Gigantes de Tokio, para la inauguración del hoy extinto Parque Deportivo del Seguro Social.

Tras todos estos antecedentes en 1955 y ante la necesidad de tener un equipo ganador en la capital del país, es que funda a sus amados Tigres de México; logrando en ese año de nacimiento, el primer campeonato para la organización.

Una de las anécdotas que más se recuerdan de Alejo Peralta es cuando en 1984 adquirió por completo a los Petroleros de Poza Rica, para poder hacerse de los servicios del que hasta hoy ha sido el principal emblema de los Tigres, en la persona de Matías Carrillo, hoy manejador de los Pericos de Puebla, tras haber sido cesado en 2013 de los Tigres como mánager.

En Yucatán se le recuerda por haber sido fotografiado en la década de los 80´s uniformado dentro del dugout de los Tigres que para entonces enfrentaban a los Leones, siendo él, además del propietario del equipo, Alto Comisionado de la Liga. Estaba prohibido que directivos o personas ajenas al equipo ocupasen un espacio en la caseta.

La publicación de la foto, según refiere el reputado historiador Emmanuel Azcorra Cantón, habría causado gran disgusto al “Tigre Mayor” al grado de que el editor responsable debió tomar sus previsiones, pues era sabido el poder del sr. Peralta.

Durante el mandato de Peralta como jefe de jefes de la organización bengalí, se consiguieron un sin número de triunfos no solo para la franquicia, sino también para el béisbol mexicano en general. Estos logros consiguieron que el béisbol organizado lo nombrara en 1968, nos parece de manera merecida, Rey del Béisbol.

Peralta fue desde siempre y hasta el momento de su fallecimiento en 1997, un Tigre de 24 horas, siempre teniendo en mente a su muy querido equipo, como el único TIGRE MAYOR.

En nuestra opinión, nadie lo ha podido imitar, ni siquiera dentro de los Tigres, pues para ello se necesitaría tener su empuje y amor al béisbol.

Empero, es de reconocerse el enorme aporte y apoyo que el sr. Alfredo Harp Helú ha dedicado al béisbol y en particular a sus Diablos Rojos que le permiten estar en la misma liga del sr. Peralta, pero con un perfil más discreto.

Los Tigres, que llegaron a Quintana Roo en 2007 por decisión de su hijo y actual presidente del equipo de bengala Ingeniero Carlos Peralta Quintero, lo recuerdan en todo momento en su parque de pelota el estadio Beto Ávila de Cancún, donde a la entrada del inmueble hay varias placas alusivas a él; al tiempo de que en la barda del jardín central, esta retirado el número “1” en su honor.

En esta temporada del 2016, los campeones Tigres llevan en su uniforme de local y visitante el número 100 en color dorado, conmemorando el centenario del natalicio de Alejo Peralta y Díaz Ceballos, tipo colorido. singular, podría decirse a veces folclórico, criticado, cuestionado por su manera altanera, impositiva de conducirse cuando requería conseguir algo, pero también reconocido tácitamente hasta por sus críticos como un hombre de trabajo, determinación y éxitos exponenciales con un legado que es más que un reto para cualquiera. (Quepd).

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