Mérida.- El presidente de la Asociación de Boxeo Amateur de Yucatán (ABAY), Carlos “Pescado” Sosa echó las campanas al vuelo, quizás de manera anticipada, y consideró como amplias las opciones que el estado tiene para lograr medallas en el regional de la Olimpíada Nacional que en breve de desarrollará en Tabasco.

De acuerdo con un comunicado del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY), el dirigente boxístico aficionado ve “muchas posibilidades de medallas” en ese regional que será del 23 al 26 de este mes en Tabasco.

NO HABRÁ FOGUEO PREVIO

Según el texto, el “Fish” dijo que no habrá fogueo previo al regional, “ya que el tiempo está encima”, y eso lo imposibilitará.

“No obstante si habrá algún “tope” con púgiles de Oaxaca, Tlaxcala, Puebla o la ciudad de México antes del certamen nacional”.

CUANDO AGITAR UNA TOALLA EN LA ESQUINA NO ES GARANTÍA DE ENSEÑANZA

Sosa, quien en su etapa como boxeador amateur hace ya unos 25 años, fuera protagonista a nivel estatal en peso gallo, aunque nunca debutó como profesional, busca darle al estado los lauros que no se han logrado por años, entre otras causas por el muy bajo nivel de los entrenadores locales que cuando han tenido la oportunidad de aprender de uno que si sabe, normalmente venido de otra parte del país, o del extranjero, lo grillan, hasta hacerlo huir de Yucatán.

Ejemplos sobran como, ni más ni menos,  el del medallista de oro en México 1968, Ricardo Delgado que llegó a Mérida en 1996 y que ante el acoso, la grilla, las malas jugadas de los manejadores locales y, sobre todo, la falta de apoyo e indiferencia del entonces Instituto de la Juventud y el Deporte del Estado de Yucatan (Injudey), terminó partiendo a Cancún, donde comenzó a picar piedra que fue generando conocimiento entre los adiestradores empíricos que ahí habían.

 Los casos más recientes han sido de los cubanos Julio Tarragó (2011) y, principalmente, Miguel Martínez Jerez (2013), quien tras una reconocida carrera en su país y llenar de oros a Jalisco y Quintana Roo (fue de los que formó boxísticamente a Miguel Berchelt), terminó huyendo de Yucatán ante la falta de respaldo del IDEY y de las bajezas que esa institución permitía (por no interesarle el boxeo) en su contra.

Eso sí, para lo que sí están buenos los entrenadores, y por eso se les mantiene en el sitio en el que están, es para pasar listas en actos de gobierno y participar en eventos partidistas a los que asisten para no quedar mal con quien los tiene en nómina.

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