El perfil ideal del presidente de la Comisión de Boxeo de Mérida

Quien quede en la silla rectora del boxeo meridano deberá guardar estas características

Mérida.- Ya habiendo transcurrido días y hasta semanas de la toma de protesta del por segunda vez alcalde Renán Barrera Concha, es cercano el día de la designación, o ratificación (según sea el caso) del Presidente de la Comisión de Boxeo de Mérida, un puesto que aunque no entraña (o no debería entrañar) beneficio económico alguno es peleado por muchos como si representase “el melate” o el “vellocino de oro” bíblico.

Secundario en las preferencias del yucateco ante la ausencia de una figura o de un ídolo, el boxeo representa, empero, aún, algo significativo en el estado para quienes lo han seguido y se han convertido en sus aficionados, o para otros que buscan en él, o mejor dicho en la Presidencia de la CBM la puerta a la trascendencia, el trampolín “para ser alguien, alguien conocido”.

Y ese trampolín, esa plataforma que confiere estatus en una sociedad como la yucateca, que aún vive, o sueña de lo que hicieron Miguel Canto y Guty Espadas, es el imán que, como abeja hacia un panal, o diputado al botín, lleva a muchos como procesión hacia la silla (por cierto, ahora despachan casi en el suelo) de la Presidencia de la Comisión de Boxeo de Mérida (CBM).

Pero solo uno llegará y el designado debe reunir los siguientes requisitos y encajar en distintas circunstancias:

1.- Como Fidel Velázquez (otrora sempiterno líder obrero) decía: El que se mueve no sale en la foto, o quizás si salga, pero sometido y con poco margen de maniobra.

Quien aspire a encabezar la CBM debe ser alguien que sea llamado directamente por Renán Barrera Concha, alguien que sea convocado, no que se ande “achocando” u ofreciéndose.

De ser llamado y si hay intención y voluntad de dejarlo trabajar para que las cosas salgan bien, el Ayuntamiento (lease alcalde) deberá permitirle trabajar como mejor considere, cumpliendo su programa (no sus caprichos) en beneficio del boxeo.

Parte de ese programa debe ser tener un contacto, no constante, pero sí al menos trimestral con el Alcalde, para mantenerlo al tanto, involucrarlo e interesarlo en este deporte y lograr que el Ayuntamiento de vuelta atrás a su política de años recientes de desvincularse del organismo al grado de no organizar el Día el Boxeador y dejar incluso que la tienda de enfrente (a partir del 1 de octubre serán de la misma familia) le coma el mandado. 

De otra manera, ir a tocar la puerta de la oficina del segundo piso del Palacio de la 62 (o como se dice, pedir chuchú) para rogar por el cargo implicará someterse quizás no precisamente a lo que la máxima autoridad (que tiene compromisos más importantes) diga, sino a lo que algunos de sus subalternos, desconocedores del tema, pero que creen que saben, quieran imponerle, sobre todo por petición de “cuates”, entre ellos gente vinculada con el boxeo.

2.- El próximo presidente debe tener solvencia moral y económica suficientes para desempeñar el cargo y no estar “centaveando” a los pobres boxeadores y a los sufridos (sí, sufridos, porque el boxeo difícilmente es negocio) promotores que ya de por sí hacen un gran esfuerzo por presentar boxeo, para que los levanten por los tobillos y los sacudan a fin de sacarles  hasta el último quinto, con el argumento de sanciones de decenas de miles de pesos, “que si para” tal organismo mundial o algún otro chafa, cantidades de las que luego no rinden cuentas a nadie (la única excepción en la historia fue el bien recordado Raúl Jiménez Ávila).

Esto último, ya sucedió en el pasado, y no tan, tan lejano, en la década pasado, lo que propició que el boxeo fuera incluso más frecuente en Kanasín que en Mérida, para no pagar “sanciones” injustificables e injustificadas por una función popular.

En este sentido, como una vez también sucedió en el pasado, hace ya más de 20 años, la CBM debería procurar la vigencia del boxeo, alentando a las empresas a hacer funciones chicas, pequeñas, o “californianas”, como las llamase Gonzalo “Fayo” Solís.

Para ello, NO DEBE COBRARLE sanción alguna a los empresarios que hagan esas funciones, si acaso, el pago de los réferis y el campanero. Los jueces, como en su momento ocurrió (Arena San Juan) no deben de cobrar, pues van por su gusto, no para ganar dinero.

Debe también apoyar a las empresas al interior del Ayuntamiento para conseguirles la mayor cantidad posible de facilidades, algo que debería ser parte de su labor y no sólo ir a “apoltronarse” en un sillón cada lunes por la noche.

Asimismo, debe tratar con el mismo rasero a cualquier empresa, la que sea, independientemente de su potencial económico o recomendaciones con las que pueda presentarse para querer promover boxeo.

Debe ser equitativo y también usar el sentido común en casos, por ejemplo, cuando una empresa tenga el compromiso de promover con televisión, para darle todas las facilidades en cuanto a fecha y hacer consciente de ello a las demás promotoras avisándoles, para que no programen eventos en la misma fecha.

3.- El presidente de la CBM debe (MUY IMPORTANTE) estar total y absolutamente desvinculado, al menos en lo general, de cualquier organismo boxístico, sobre todo mundial.

Ya en el pasado, el boxeo en Yucatán sufrió y sufrió mucho por la falta de independencia y por volverse una especie de satélite de un organismo mundial y de otro, “chafa”, dependiente de ese organismo mundial.

Todo tenía que hacerse según las normas e intereses de ese organismo mundial al que si bien la CBM no tendría porqué cerrarse, igualmente debería mantener esa apertura con las demás entidades rectoras del pugilismo universal y permitirle a sus miembros, también en lo particular, afiliarse o aceptar oportunidades de cualquiera de ellas.

Si bien en lo individual puede pertenecerse a un organismo, esa membresía no tiene porqué ser llevada “a chaleco” a la CBM, ni andar amenazando o advirtiendo a sus integrantes de que no pueden pertenecer a este o tal organismo “porque mi comisión (sí, se adueñan de ella) está afiliada (sin que haya habido acuerdo previo) a tal o cual organismo.

4.- Debe ser una persona sumamente conocedora del boxeo y (muy importante) de sus vericuetos, no brincar de la silla del aficionado a la de la CBM, como también ya ha sucedido.

5.- Debe, igualmente, ser alguien con tacto, roce social y político, para enfrentar, manejar y resolver situaciones que se presenten, pero firme para mantener su autoridad, adentro y afuera; cuando sucede lo contrario y si además no hay ingreso económico alguno, como ocurre en la CBM, lo mejor es decir adiós.

6.- También debe pensar modernamente, ser abierto; por ejemplo, hasta ahorita, ya casi entrando a la tercera década del Siglo XXI, la CBM carece de una fan page de facebook, o de una cuenta de twiter, para vincularse y comunicarse mejor  con la sociedad.

Esa apertura debe ser de manera particular para la prensa que por años y por décadas asistía a las sesiones semanales de los lunes y que dejó de ir por no tener certeza si iba o no a haber sesión y, sobre todo por lo tarde de su inicio: Después de las 21:00 horas, cuando las ediciones de los diarios inician su cierre.

El presidente siempre debe tener un tema, haya o no boxeo próximamente y como gente de boxeo no le será difícil encontrarlo, para hablar de ello con la prensa.

Por eso, precisamente, debe ser gente real de boxeo y no un aficionado u oportunista que busque la silla solo para que se pavonee cuando sus amigos le digan:…”Heyyy, te vi en el diario, ¿eres el nuevo macizo del boxeo en Yucatán?, no lo sabía, felicidades, ya te codeas con Don King, o con tal dirigente, para responderle: “Ahh, sí, son viejos amigos míos” (aunque solo en foto lo haya visto).

La hora ideal, la correcta de abrir las puertas no sólo a la prensa, sino al público (porque es una sesión pública) fue siempre, a más tardar, a las 20:30 horas.

Hoy ya casi ningún medio publica nada de la CBM, y por consiguiente, del boxeo del que la sociedad yucateca sabe cada vez menos.

Otro factor que afecta sobremanera a los boxeadores y respecto al que nada ha sido hecho, es la falta de un registro histórico de lo que los boxeadores yucatecos y meridanos hagan.

Hoy día, muchos púgiles en activo no reciben oportunidades de trabajo, porque sus récords no son subidos a la página www.boxrec.com y los promotores nacionales o extranjeros ven su estatus como “inactivo”, es decir, retirado, cuando sí están en activo y pelean, pero sus contiendas no aparecen en esa página que es no una biblia, pero sí a la que aficionados, periodistas y empresas de todo el mundo recurren para saber de x o y boxeador.

Boxrec solo acepta los récords, no de las empresas, no de los boxeadores, no de los medios. Sólo de las comisiones de boxeo, para garantizar la fiabilidad de los resultados que publica.

7.- Rodearse en el cargo de gente con experiencia, pero con actitud positiva, de adhesión a su mandato, no de sus amigos necesariamente.

En este sentido, sería magnífico que mantuviera al menos a gran parte de los miembros de la CBM, gente experimentada, joven en muchos casos, amantes del boxeo, con buen corazón y magnifica actitud.

8.- En síntesis, el que resulte electo debe de ser una amalgama de todos estos atributos y circunstancias a las que añadiríamos una más: brillantez intelectual.

Con todo ello, quien se siente en la silla podrá hacer frente a cualquier situación u obstáculo que tenga enfrente, sin “cascabelear” o estarse muriendo de miedo por el acoso de x o y manejador, empresa, dizque comunicador o hasta de sus “chupatrusas” (paleros).

Quien sabe y sabe bien de lo suyo y se conduce de manera derecha, ética, sin cola que le pisen, puede enfrentar lo que sea o a quien sea, con seguridad y dignidad, y hasta dejar en evidencia los verdaderos fines de aquellos que lo cuestionan.

Ojalá que Renán Barrera tome la mejor decisión y que por vez primera en buen tiempo sea el alcalde que el boxeo meridano y yucateco necesitan…de ser así, la historia y los meridanos se lo agradeceremos.

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