“El Muecas” mereció el empate, pero los “tres chiflados” lo jodieron

El progreseño, con su estilo atropellado, pero con decisión y hue…lga decir qué deja en evidencia al ex campeón del mundo

Tecate.- Esta ciudad, emblema de la cerveza mexicana fue pródiga (al menos eso se infiere), en lúpulo para los tres jueces que hoy tuvieron a su cargo la pelea en la que el yucateco Luis “Muecas” Solís tuvo no sólo una digna, sino muy buena presentación en la televisión nacional pese a caer por decisión ante el ex campeón del mundo, Antonio “Tony” de Marco al que dejó en evidencia y con interrogantes en sus aspiraciones para volver al primer plano del boxeo internacional.

Al término de los 10 rounds, los señores de las tarjetas, noqueados posiblemente por el Dios Baco, en cuya adoración hay muchas pilas de líquido espumoso y “bendito” en esta localidad, sucumbieron a sus efectos y terminaron dando una votación de 99-89 en favor del sinaloense radicado en Baja California, al que solo le generaron la vergüenza de oir los abucheos de los asistentes al ponerle el traje de villano, aunque el antifaz se dividió en tres abajo de la tarima.

Solís, con su estilo atrabancado, falto de coordinación al desplazarse, pero con toda la determinación y decisión del mundo, fue siempre hacia adelante, tirando golpes, buscando la pelea, hacer daño, quizás con escasa técnica, pero creyendo siempre en sí mismo.

Luego de un round inicial, de relativo estudio, pero que ganó por tirar golpes ante un de Marco “amarrado”, indeciso, que esperó mucho para soltar las manos, Solís parecía ir en caballo de hacienda hacia llevarse el segundo round, pero un cruzado de mano izquierda del sinaloense desde su guardia zurda, lo prendió y depositó sentado en la lona.

La caída, inobjetable, limpia, producto de un golpe de fina, precisa manufactura y que sorprendió a Soís con las piernas paralelas (mal parado) no desmoralizó al “Muecas” que se levantó como si nada a no permitir que su rival fuera por él.

Un round después, en una decisión quizás algo precipitada, el réferi le descontó un punto al yucateco alegando golpes repetidos en la nuca, cosa que de Marco hizo también después sin que le tuviera la misma “consideración”.

Pese a ello, siempre para adelante, fuerte, castigando a la cabeza con combinaciones constantes, aunque errando también en varias ocasiones, Solís seguía haciendo el gasto de la pelea ante un de Marco que se defendía, pero no tomaba el papel que como ex campeón debió.

Sin lucir boxísticamente quizás, pero sí viéndose bien en actitud y con claro control de la iniciativa, Solís traspasó la primera mitad del pleito con una ventaja ligera sobre el ex campeón que no se “soltaba” y que ya mostraba signos de castigo en la cara.

Empero, fue precisamente a partir de allá cuando el “Muecas” comenzó a bajar su ritmo, evidenciando cansancio y dejó que de Marco le impactara, aunque sin lastimarlo seriamente, como él tampoco lo hizo con el norteño.

Terco, Solís trató de no conceder ventaja y buscó también el combate, yendo hacia adelante, franco, sin fintas, pero conectando, aunque también recibiendo.

Falto de versatilidad en su ataque, el “Muecas” se olvidó de golpear abajo y concentró el 90 por ciento de su castigo a la testa del sinaloense, que, valiente, pero poco efectivo, aguantó castigo, buscando sacudirse a la sanguijuela que trataba de quitarle el pleito.

Avanzando siempre, pero con el déficit de que su larga cabellera (¿porqué los mánagers dejan a sus boxeadores subir al ring con trenzas o pelos amarrados con ligas?) ya desamarrada le bloqueaba la visión al colgarle en la frente, Solís buscaba como la gallina ciega tirar, tirar y tirar, acertando en unas, fallando en otras y también recibiendo unas más.

La historia fue similar en los tres últimos rounds, aunque el del puerto de Progreso se llevó el noveno y aún más, el décimo, con claridad.

Se sentía en el ambiente que era difícil que la decisión correspondiera al yucateco en un pleito parejo, que niveló y en el que hizo más por el triunfo; un empate habría sido una decisión que habría sido poco susceptible de cuestionamiento y que no habría sido injusta.

Pero los jueces dieron vencedor a De Marco, lo cual en sí era de esperarse, pero lo que les puso el antifaz y dejó claro que traían consigna en contra de Solís fue el haberle concedido una ventaja de 10 puntos (99-89).

Si le hubieran dado una ventaja de un punto, quizás de dos, poco se les habría objetado, pero regalarle una diferencia innecesaria de 10 es lo que tiró lodo al veredicto y al triunfo del sinaloense, quien parece tenía necesidad de ganar al precio que fuere, como si tuviera un compromiso importante por venir.

Con el resultado, Solís llegó a 32 peleas, de las cuales ha ganado 20, 17 por nócaut, perdido ocho y empatado cuatro, mientras de Marco quedó con 39 pleitos, 32 triunfos, seis reveses y una igualada.

 Para fortuna del “Muecas” ya demostró que el púgil “carne de cañón”, etiqueta con la que peleaba hasta hace unos dos años, ha desaparecido, al menos por el momento.

Si sigue por el mismo camino de ahora, puede hacer cosas interesantes. Tiene juventud, ya experiencia…y parece ser que quiere. Ya el tiempo dirá.

Notas relacionadas

Escribe un comentario