Panamá.- El insigne boxeador panameño y gloria del boxeo latinoamericano y mundial, Eusebio Pedroza, sostiene el combate más difícil de su legendaria existencia, pero no sobre un ring, sino en la cama de un hospital público, donde permanece internado como consecuencia de un cáncer pancreático que se encontraría en su tercera etapa, informó su hijo Jonathan.

En declaraciones a medios panameños, Jonathan Pedroza informó que su padre ha sido sometido a análisis para determinar si el tumor ha emitido células que se alojen en otros órganos y se dijo optimista en que el gran “Alacrán” (así fue llamado) salga avante de esta batalla, como de otras tantas que ha tenido a lo largo de 62 años de existencia.

De acuerdo con Pedroza jr. ha recibido muchas llamadas de solidaridad y buenos deseos y hasta de ofertas y apoyo para atender a su padre, incluso en el extranjero, pero ninguna de ellas ha sido, como se esperaría (así sucede en Latinoamérica), de alguna entidad de gobierno, que en la época del púgil lo utilizaron en muchas ocasiones para resaltar su imagen con la del gran personaje mundial que en esa época fue.

El gran púgil canalero conquistó el campeonato mundial de los plumas en la versión de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en el mítico Gimnasio Nuevo Panamá, donde noqueó en 13 rounds al español Cecilio Lastra (verdugo a su vez del panameño Rafel Ortega) y a partir de ahí lo defendió en 19 ocasiones.

Lo perdió en la exposición número 20 el 8 de junio de 1985 en Londres, ante el irlandés Barry McGuigan, quien lo venció de manera inobjetable en 15 vueltas (cuando las peleas de campeonato mundial en verdad lo eran).

Pedroza es dueño del récord de exposiciones del campeonato mundial de los plumas con 20, 19 de ellas exitosas y lo expuso en 14 ocasiones en el extranjero, lo que evidencia su valía como campeón.

En más de una ocasión se habló de la posibilidad de que unificara la corona con el mexicano Salvador Sánchez y aunque a tiempo pasado la opinión generalizada favorecería al norteamericano, los conocedores de aquella época y quienes ven boxeo desde entonces veían la pelea muy nivelada y a Pedroza con sólidas posibilidades de envolver en su boxeo virtuoso y demasiado “colmilludo”, con recursos de todo tipo al de Santiago Tianguistenco y derrotarlo.

Con los mexicanos tuvo veladas memorables, pero también tristes, pues venció, ente otros, a Ernesto Herrera y retiró de peleas de campeonto mundial a Rubén Olivares, al que noqueó en Houstn, Estados Unidos.

Empero, en su primera intentona por un título universal fue vencido, noqueado y conmocionado por Alfonso Zamora en Mexicali, México, cuando trató de destronarlo como monarca mundial gallo de la AMB.

Pedroza Silva fue de los muy escasos monarcas (quizás el único) que defendió su título de manera exitosa en casi todos los continentes y en más de una ocasión (Asia, Europa, Oceanía y América). Sólo le faltó haberlo hecho en África.

Junto con su paisano Hilario Zapata (minimosca y mosca) y el mexicano Miguel Canto (mosca), fue de los monarcas que no sólo expusieron, sino que defendieron más veces su título mundial en casa ajena.

Los tres, por supuesto, forman ya parte del Salón de la Fama del Boxeo Mundial.

El récord completo de Pedroza es de 41-6-1 con 25 kos. El cáncer que enfrenta es considerado de los más letales, pero no imposible de sobrevivir.

Es un personaje de la historia del deporte de Panamá y de ese país en sí. Se le desea lo mejor de lo mejor.

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