México.- El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) entregó este día el tan promovido y también polémico “Cinturón Huichol” a una nieta del fallecido y siempre bien recordado presidente de México, Don Adolfo López Mateos, en una ceremonia que se llevó al cabo en esta capital y no en donde sería su sede original, Las Vegas Nevada, donde su recipendario original habría de ser el púgil jalisciense Saúl “Canelo” Álvarez, quien lo rechazó.

Al poner fin a este controvertido capítulo, el presidente del CMB, Mauricio Sulaimán Saldívar, expresó la satisfacción de poder reconocer la grandeza de México a través de este cinturón que lleva el nombre de quien impulsó el deporte, Don Adolfo López Mateos, “a quien debemos la creación del Consejo Mundial de Boxeo. Un hombre que vivió con pasión y que amó profundamente este deporte”.

Comentó que está pieza artística fue elaborada como un reconocimiento para conmemorar las fechas más emblemáticas para México el 5 de mayo y 15 de Septiembre, celebraciones que a partir de ahora tendrán un nuevo significado.

“Don Adolfo tocó a la familia Sulaimán de una manera que es difícil de explicar, pero que hasta hoy nos motiva para seguir creciendo como organismo, siguiendo nuestros principios básicos: dignificar el deporte y velar por nuestros boxeadores”.

Hoy, añadió, cerramos el capítulo del cinturón Huichol “Don Adolfo López Mateos” edición 5 de mayo 2017, personalmente es un día de emociones encontradas, pues este fajín marca un “antes y un después”, ha sido una pieza que enaltece una cultura que ha permanecido intacta a través del tiempo, que puso a México en lo más alto, que cautivó a todos y que difícilmente será superado.

“Quiero expresar mi profundo agradecimiento a Giuliana Zolla, nieta de nuestro admirado Don Adolfo, quién resguardará este cinturón hasta que llegue al Museo Soumaya donde será exhibido temporalmente como una pieza que representa a nuestro México”, comentó.

A su vez, la maestra Zolla se mostró sumamente contenta con esta distinción, pero especialmente agradecida con el organismo, por homenajear a su abuelo con esta “mágica obra de arte”.

Emocionada, recordó la trayectoria del ex mandatario, enfatizando al hombre que gozaba de la lectura, el deporte y quien en 1963 promovió, desde su tribuna presidencial la conformación de un organismo mundial que regulara de manera unánime este deporte con una perspectiva verdaderamente universal y desprovista de intereses económicos, manejos obscuros y triviales, lo cual, con los años, no ocurrió.

“Mi abuelo, fue un hombre cabal, íntegro que amaba al boxeo de manera apasionada. Estoy convencida de que él desearía que este cinturón representará un cambio para el boxeo mexicano”, finalizó.

Como es sabido, el llamado “Cinturón Huichol” habría de ser entregado al vencedor de la pelea del 5 de mayo pasado, pactada a 12 rounds, pero sin campeonato alguno de por medio, entre Saúl “Canelo” Álvarez y Julio César Chávez jr., aunque de manera anticipada el jalisciense estableció de manera firme que no tenía interés alguno en esa pieza por venir del CMB, organismo con el que tiene serias diferencias.

Su postura causó una polémica que generó inicialmente una percepción de desprecio por parte del “Canelo” a ese fajín meramente artístico y sin valor deportivo alguno, aunque el propio Álvarez,  de manera clara, dijo que no quería “nada” con el Consejo Mundial de Boxeo con el que ha mantenido severas discrepancias desde que fue desconocido como monarca medio del organismo el año pasado por no defender ese cetro con el kazajo Gennady Golovkin.

Álvarez, posteriormente, subió a “pelear” (si es que a ese evento se le pudo llamar pelea) con ropa diseñada precisamente por modistos huicholes para dejar en claro que no tenía nada en contra de esa cultura del occidente mexicano.

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