Por Jorge Canto Alcocer, publicado en el diario Por Esto.

Mérida.- A poco más de tres semanas del fin de la temporada regular, aún son seis novenas las que buscan el gallardete sureño y, por ende, la posibilidad de disputar el campeonato 2019 de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB).

El sistema de competencia, muy criticado por basarse en puntos conseguidos en dos vueltas y no en el récord general, ha tenido, sin embargo, la virtud de teñir en sangre la lucha, pues a estas alturas aún desconocemos como quedarán los equipos:

La pelea está tan reñida que los Diablos Rojos, que hoy se encuentran en la cima, podrían descender con facilidad hasta el cuarto puesto.

En tanto, los Bravos de León, que hoy por hoy se encuentran hundidos en el sótano de la segunda vuelta, con un buena racha podrían ascender hasta la cuarta posición de la mitad complementaria.

De suceder ello, por puntos se colarían, dejando fuera, incluso de la lucha por el comodín, a unos Tigres de Quintana Roo que, por otro lado, pelean palmo a palmo con los nuestros el liderato de la vuelta actual… ¡todo puede pasar!

Los Leones han mantenido el excelente ritmo que ha caracterizado el mandato de Gerónimo Gil, aunque dos derrotas en los últimos encuentros (tras una fantástica racha de ocho éxitos) pusieron a los felinos caribeños a un pasito de empatar la cima.

Los otros equipos contendientes, todos ellos, han estado dando de cal y de arena, por lo que nadie se ha despegado de manera definitiva.

Decíamos que los Leones aún tienen cinco competidores, aunque hay que reconocer que para que los Bravos se metan al playoff se requiere un milagro, pero, caramba, en nuestro deporte eso ocurre casi de manera cotidiana.

Analicemos, pues, las armas de nuestros contendientes.

En la primera posición del Sur, tanto en puntos como en standing general, se encuentran los Diablos Rojos del México.

Su principal fortaleza se encuentra en el bateo, ya que presentan una auténtica fila de asesinos.

Estos son encabezados por los mexicanos Japhet Amador (.339, 22 bambinazos, 92 producidas), Jesús Fabela (.384, 56 producidas) y Emmanuel Ávila (.382, 16 jonrones, 70 producidas).

Asimismo, Carlos Figueroa (.323, 91 anotadas) y Juan Carlos Gamboa (.356, 55 producidas, 68 anotadas), a quienes complementa el boricua David Vidal (.309, 16 jonrones, 70 producidas, 71 anotadas).

Por si fuera poco, para situaciones de apremio cuentan con la veteranía y experiencia de Jorge Cantú, quien jugando poco se ha dado el tiempo de sacar 10 pelotas a la calle y empujar 35 carreras.

Pero la artillería infernal no encuentra apoyo en los monticulistas. Realmente el cuerpo de pitcheo de los luciferes es un completo desastre, con todos sus abridores por encima de cinco de efectividad:

Por ejemplo, Patrick Jhonson, 8-4, con 5.07; Matt Gage 7-4, con 5.93; Octavio Acosta 9-7, con 5.68).

Y sus relevistas van en la misma canción, al grado de que tuvieron que traer de Tijuana a Grant Sides como su cerrador, con muy escasos resultados.

La segunda posición general la ocupan los Guerreros de Oaxaca, propiedad, como los luciferes, de don Alfredo Harp Helú, quien le ha impreso el mismo sello: bateo aterrador, pitcheo de orfanato.

Con el basto, los oaxaqueños más destacados son Alonzo Harris (.334, 33 bambinazos, 91 producidas, 103 anotadas, 40 robos), Moisés Sierra (.352, 15 para la calle, 69 producidas, 71 anotadas).

El ex león Alex Valdez (.333, 12 bombazos, 60 producidas) y Jhony Davis (78 anotadas, líder de robos de la Liga con 50).

Los lanzadores, en la misma tesitura que los capitalinos, todos los de cabecera por arriba de cinco de efectividad:

Irwin Delgado, 6-4, con 5.63; Alex Delgado, 5-4, con 5.13; Andrés Meza (otro antiguo melenudo), 6-3, con 5.93.

El cerrador Miguel Socolovich no desentona, con 5.04 de efectividad y 17 salvados en 21 oportunidades.

Nuestros Leones ocupan el tercer sitio general, y ya sabemos que su mayor fortaleza es el pitcheo abridor, ocupando sus brazos principales las posiciones de honor de toda la Liga.

En el montículo, el talón de Aquiles era el relevo, punto que ha tenido notable mejoría desde que Gerónimo Gil se hizo cargo del equipo.

El bateo luce balanceado, con “El Pepón” Juárez, Xavier Scruggs, Alex Liddi, Leo Heras y Jonathan Jones como líderes.

Les ahorramos sus números porque los hemos estado dando a conocer a todo lo largo de la campaña.

Por razones de espacio, se nos queda en el tintero, para la próxima semana, el análisis de los otros tres equipos aún en lid, que son, en el orden que ocupan en el standing general en este momento, los Pericos de Puebla, los Tigres de Quintana Roo y los Bravos de León.

Adelantemos, por ahora, que los Pericos muestran una situación similar a la de los Diablos y Guerreros, es decir, tremendo bateo, débil pitcheo.

Por su parte, los Tigres se han reinventado, sobre todo con la llegada de muy buenos lanzadores y lucen como un equipo muy balanceado y competitivo.

A su vez, los Bravos son, en este grupo, el patito feo. Esta semana los nuestros viajan a Cancún para continuar dirimiendo el liderato de la segunda vuelta.

Luego, en serie de cuatro encuentros, visitarán a unos filibusteros que, ya plenamente eliminados, están dando grandes sustos y tremendos partidos.

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