Mérida.- ¿A usted le quedó duda de lo que vio en la tele o en el Víctor Cervera Pacheco?…a nosotros tampoco.

Con la divisa de velocidad, poder y determinación que lo tienen en ruta al olimpo boxístico, Miguel “Alacrán” Berchelt hizo cera y pabilo, a Weng Haya, quien esta noche, ante más de tres mil personas, sufrió la derrota más contundente y rápida de su carrera ante un huracán que activó sus brazos como aspas y lo dejó noqueado en dos rounds para confirmarse como un candidato a figura del boxeo, pues el campeonato mundial será algo que le debe llegar por inercia.
El súperpluma local acabó en 2:57 de la segunda ronda al filipino con la virtud de hacer parecer tan fácil, tan obvio, lo que sólo gente con su capacidad, trabajo previo en el gimnasio y ganas de ser, pueden lograr.
Medios internacionales muy acreditados, ponían esta mañana en tela de duda la facilidad con la que el peninsular pudiera despachar a Haya, tal como lo ha hecho con casi todos sus rivales y especialmente los últimos cuatro…la ponzoña del “Alacrán” les dejó el panorama muy claro.
Veloz, cascabelero, suelto, seguro de sí, Berchelt inició el pleito danzando y tratando de alcanzar la distancia inicial para poder hacer su “chamba” y ello no tardó, porque tras asentarse en el centro del ring y tirar los primeros golpes, eslabonó una combinación, de esas que cuando las logra (siempre prácticamente) no suelta al rival y así lo hizo con Haya al llevarlo a las sogas, donde le mostró lo que traía y casi le dijo “soy tu padre”.
Berchelt, para quien los rounds de estudio se quedaron en su “Alma Mater”, el gimnasio San Francisco de Asís, se soltó desde el primer “gong” y no dio chance alguno a Haya que antes de poder acomodarse estaba ya recibiendo verdaderos golpes de poder que lo llevaron a una esquina neutral, donde tras recibir impactos al cuerpo, terminó cayendo de rodillas.
Con apuros, cuando parecía que no lo lograría, Haya se puso sobre sus pies y el réferi Miguel “Mike” Canul lo dejó seguir, dándole un poco de vida al show que en su primer capítulo de acercaba al fin cuando la campana salvó al paisano de Pacquiao, quien estaba, si acaso, en tres de sus sentidos, mientras los otros dos daban vueltas sobre su cabeza.
Con un pantaloncillo rosado, atípico en el boxeo, que mal no se le veía, el ahijado de Mario Abraham salió para el segundo consciente de que el “Chinito Koy-Koy” era suyo, pero valiente, en lo que ha sido la mejor respuesta que alguien le haya dado a Berchelt desde que venció por decisión a Carlos “Capu” Orozco en mayo de 2012 en Jalisco, Haya aceptó un intercambio de golpes en el centro del ring, donde hizo que la pelea viviera sus mejores momentos.
“Haya, allá”, a media distancia y exponiéndose al “piquete” definitivo del “Alacrán”, logró calibrar la quijada del peninsular dándole cerca de 10 golpes, algunos de ellos plenos, con todo, que pusieron sobre aviso a los asistentes, pero nada, nada sucedió, Berchelt siguió de pie y dispuesto a sacar el estoque para darle pase al otro mundo al venido de Cebú, Filipinas.
Así, el “Alacrán” se fue por su víctima tirando, golpes rectos, ganchos y volados, quedando descubierto, pero con la ventaja de su rapidez, que no da tiempo a pensar a sus rivales, que apenas alcanzan a intentar defenderse.
Una lluvia de trancazos que se estrellaron de nuevo en el cuerpo de Haya, fue su final y así, el oriental cayó de nuevo a la lona mientras los focos amarillos se prendían y acompañaban el conteo de Mike Canul que llegó a los 10 de rigor para poner fuera al filipino y decirle a su apoderado Mario Abraham que está listo para volver al extranjero.
Berchelt, quien en sus últimos cinco pleitos, todos ellos con tipos de más lona recorrida, no ha completado ocho asaltos, llegó a 19 peleas, 19 triunfos y 16 de ellos por la vía expedita, mientras que Haya alcanzó su pelea 23, con 17 aciertos, nueve de ellos antes del límite y ahora seis derrotas, siendo la de esta noche la más rápida que había sufrido. Jamás había perdido por nócaut efectivo, es decir, antes de “Mike” Canul, nadie le había contado los 10 segundos.
Tras lo ocurrido, quedan claro, o mejor dicho confirmadas varias cosas: Berchelt es candidato a cosas muy grandes en el boxeo, aunque ciertamente no deja de ser por ahora, para el consumo internacional, un prospecto con espolones de oro que ya es seguido muy de cerca en todo el mundo.
Le hace falta aprender algunas cosas en el gimnasio, sobre todo a la defensiva y también un rival que lo exija, pero el problema es hallarle uno que le aguante el tren de combate y que quiera subirse al ring con él, lo que será más difícil que como fue ahora luego de que su exhibición de anoche fue transmitida a todo México y será vista en varias partes del mundo.
“El Barretas” regresó a Mérida por la puerta grande y con pelea de arrabal.
En la semifinal, José “Barretas” Pinzón regresó a Mérida luego de más de un año de ausencia y demostró que si bien sus recursos no han ido para arriba, su popularidad permanece intacta y en lo que fue una pelea de alarido, causada precisamente por él al exponerse a megatonazos del “Matalote” Roberto “Hércules” Valdez, volvió a la senda del triunfo al noquear al valiente, estoico sonorense en dos vueltas.
Este muchacho, la verdad venga de perder, ganar, tiene un poder de seducción sobre el público que no oculta su atracción hacia él y anoche, dispuesto a todo, salió dispuesto a tirar metralla sobre un norteño que medía 1.90 o más y que parecía el sobrino nieto del “Profesor Jirafales”.
El del Chembech no se arredró por la estatura de su kilométrico enemigo y entendió que la pelea que tenía que hacer era el cuerpo y así, con fe en sí mismo, se le fue a la zona de las “arracheras” al “Matalote” que rodó cuan largo es por la lona para iniciar su calvario de cinco estaciones.
Valdez se veía muy lastimado y dio la impresión de que se quedaría pataleando como cucaracha patas arriba, pero no, se levantó al conteo de Mario “Bigotes” Mena y siguió dispuesto a seguir y a recibir barretazos. Uno de estos, lo volvió a alcanzar en la panza para enviarlo de nuevo a contar microbios a la lona de donde se levantó sufriendo, pero queriendo aplazar lo que más temprano que tarde llegó.
Para el segundo round vino lo mejor de la noche, y con la gente metida en el show y haciendo su parte, Valdez le metió hue…lga decir qué a la pelea y se fue encima de Pinzón, quizás haciendo caso aquello de que la mejor defensa es el ataque y que le pegó con todo, casi con tubo a la cabeza, haciendo que la gente comience a rezar el padre nuestro, consciente de que “Pepito-Barretas” no tiene quijada de piedra, pero no, Pinzón, al estilo “Candelita” Várquez (soportaba hasta sillazos como si nada) aguantó como los buenos y lanzó lo suyo pescando al “Matalote” mandarlo de nuevo a la lona. “Bigotes” Mena comenzó el conteo de nuevo, esperando todo mundo que la tercera fuera la vencida, pero nó, otra vez se levantó Valdez para volverse a dar un tiro con el yucateco que segundos después lo puso de nuevo en el piso, mientras la gente casi aullaba advirtiendo su inminente triunfo.
Y sí, Valdez se volvió a parar (qué pantalones del tipo) para irse de nuevo a la lona al tiempo que el comisionado en turno, el muy estimable doctor, Víctor Ortiz, prendía los focos rojos, aunque Mena no lo percibió y completó el conteo.
Nos queda claro, al igual que como con Berchelt en lo que a aquel corresponde, que “Barretas” es un tipo querido, que con su sola presencia prende a la gente, algunos para verlo perder, la mayoría para verlo ganar, pero también es cierto que ya se le está yendo el tren para aprender lo que debiera ser esencial en un boxeador desde antes de llegar a los 10 asaltos: defenderse, cosa que no logró ni con el más acreditado entrenador de los últimos 20 años en México.
Aunque tarde, si quiere, si en verdad lo desea, aún, eso esperamos, puede aprender lo que le ha faltado para consolidarse como un boxeador con futuro y no como un peleador que enciende a su gente, pero que carece de certeza para el porvenir.
“Pepito llegó a 28 pleitos, con 23 éxitos y 15 nócauts, mientras que Valdez a 16 contiendas, con 14 triunfos, ocho de ellos por la vía que él probó esta noche en Mérida y ahora dos derrotas.
“El Chamaco” no se fue temprano a casa, pero despellejó a la pantera y ofreció su piel de regalo a su esposa.
Maaaare, la verdad es que el súperligero, Silverio “El Chamaco” Ortiz, está pasando por un momento grande, el mejor de su carrera, en el que ha entendido que el sacrificio y su concentración en su oficio le deja grandes dividendos como volvió a ocurrirle esta noche ante el mexicalense Jesús “La Pantera” Gurrola en una gran exhibición de dominio sobre un rival al que venció no de calle, sino de avenida y que al final, como los toros de lidia andaba buscando saltar las tablas (en este caso las cuerdas) para no saber más de la brega.
El sr. “Andy” Pérez, que desde Estados Unidos habrá visto la pelea por televisión acompañado de su otro ahijado Elías Espadas, se ha de haber ido a dormir con la sonrisa dibujada en su rostro luego de ver otra convincente demostración del “Chamaco”, quien se vio poderoso, dominador, un señor del ring al que ya hay que regresarlo al extranjero para que de lo que tenga que dar, que no ha de ser poco.
Silverio se vio, insistimos, muy bien desde el primer round y estuvo cerca de cumplírsela a Gurrola al que había advertido que lo iba a acabar temprano para festejar el cumpleaños de su señora esposa. Finalmente, no lo logró, pero sí cumplió su otra promesa de irse limpio al festejo de su aniversario de bodas de este domingo en el que seguro comerán una rica cochinita o uno de esos maravillosos guisados que sabe cocinar su señora madre, Profra. Mercedes Ley Ku.
En ese primer round y luego de ser saludado por un cruzado que comprometió su verticalidad al trastabillar, “El Chamaco” comenzó a lanzar bombazos y a tomar la iniciativa, yendo hacia adelante, ante un rival muy superior físicamente, pero inferior en experiencia y tamaños.
En una de esas, Ortiz logró lo que no se había visto en al menos 38 años en el boxeo yucateco (no está documentado): que un rival caiga a la lona y de, TOTALMENTE, la vuelta de la “campana”, es decir que gire piernas arriba pasándolas por encima de su cabeza, una vuelta sobre su eje, lo que dejó pasmado al público que enseguida se prendió por lo espectacular de la acción y porque, la verdad, ha hecho ya al “Chamaco” de sus consentidos de una forma muy especial, por su entrega y singular manera de desempeñarse.
Para el segundo episodio, luego de no haber podido darle fin a “La Pantera”, Silverio no se alocó y dejó que el norteño, con la necesidad de resarcir los puntos perdidos en la caída, fuera por él y en una de esas, cuando Gurrola salía de un ataque sin tirar golpes y la guardia mal hecha, el de Chicxulub Pueblo aprovechó el impulso que llevaba en su reversa para soltarle un rectito que, combinado con la inercia del retroceso, puso al bajacaliforniano de nuevo en la lona.
En la conferencia de prensa, “La Pantera” había dicho que solo dos veces había caído en su carrera y que de ambas se levantó a ganar. Esta noche sufrió el 100 por ciento de visitas a la lona que había registrado en sus 26 peleas previas y se levantó, sí, pero para perder.
Parecía que el yucateco sí cumpliría su deseo, pero “La Pantera” se amorcilló y aguantó su candela, como ocurrió en el resto del pleito en el que sí, por algunos momentos golpeó al “Chamaco”, pero nunca lo puso en riesgo y menos aún le arrebató la batuta del pleito que era coreado por sus seguidores que sabían que el triunfo, aunque tarde, llegaría seguro.
Así fueron pasando los rounds, con “El Chamaco” sumando puntos, pidiéndole incluso a Gurrola con los brazos que se metiera a la pelea y se bajara de la bicicleta, pero no, el felino prefirió huir por la selva del Mayab que quedar tendido por tercera ocasión que podría ser la vencida.
Al final, Gurrola no pudo ocultar su sentir y de no ser por elemental sentimiento de vergüenza, no salió corriendo del cuadrilátero al huir con todo del “Chamaco” que así llegó a 42 peleas, 28 de ellas ganadas con 14 nócauts, a cambio de 14 reveses. Gurrola se quedó con 27 peleas, 19 ganadas, nueve por nócaut, cinco derrotas y tres empates. 
Montero se topó con un “lucky punch”.
Iván Montero se vio mal por vez primera en su carrera y en un resultado confuso que a continuación le explicaremos, ganó oficialmente una decisión técnica que en los hechos no pudo haber sido ante el duro capitalino Alfredo “Manolis” Chávez, un hombro rudo, tosco, que en los primeros dos rounds llevó la voz cantante de las acciones antes de sufrir una no espectacular, pero sí seria lesión en la nariz que le impidió seguir en la brega que iba ganando. Trascendió que fue cabezazo, aunque el réferi no lo marcó (nosotros nunca vimos el testarazo y por eso creemos que fue golpe).
Al término de las acciones (no hubo tiempo oficial) el anunciador en turno dio a conocer el triunfo de Montero por decisión técnica (normalmente debiera ser un no contest, pero la Comisión de Box de Mérida (CBM) no contempla esa figura en su reglamento), generando sorpresa, a pesar de que en la misma función hubo un despojo en la primea pelea.
Como fuera, el wélter Montero ganó la pelea y al preguntarle al presidente de la CBM, dr. Santiago Basto sobre el porqué de esa decisión técnica, él nos dijo que no hubo tal, sino que fue un nócaut técnico, porque hubo golpe de puño por medio  y no cabezazo, por lo que el anunciador se equivocó al dar el fallo. Esta aclaración será dada, anticipó, en la sesión semanal de la CBM el próximo lunes.
En lo que refiere a la pelea, “Manolis” no se arredró por la etiqueta de invicto de Montero y desde el principio se le fue encima, imponiendo su ley, tirando golpes que se veían sólidos ante un desconcertado Iván que no se pudo acomodar y optó por poner lona de por medio.
Iván retrocedía, pero parece que se le olvidó aquello de que la mejor defensa es el ataque y en su casi sí que hubiera aplicado, porque era mucho más veloz que “Manolis” que con su aspecto fiero, de escasos amigos, como venido del más bravo de los barrios capitalinos, lo ponía en predicamentos.
En dos o tres ocasiones, lo conectó repetidamente con sus muy veloces brazos, pero no siguió a ese ritmo dejándole al “huach” el mando de las acciones, hasta que en una de esas, en el tercero, en una acción en corto, Chávez dio las espaldas diciendo sangrando sobre el puente de la nariz y asegurando que no podía respirar.
Las acciones se detuvieron y ya no hubo más. Montero mejoró a 12 victorias en 12 salidas  con siete fulminados, mientras que el pundonoroso defeño alcanzó su pelea 17,  con 11 triunfos. nueve nócauts y seis reveses.
“Lalo” Torres sigue invicto.
El ya kanasinero por adopción Eduardo “Lalo” Torres hizo una pelea inteligente, aunque no muy emotiva y con buena dirección de su esquina, se apuntó su victoria 13 con ocho nócauts al vencer por decisión de 78-74 en las tres tarjetas al súperpluma chiapaneco Emmanuel “Pollo” López. El combate no fue nada del otro mundo y por momentos fue un “nembutal”, pero el ahijado de “Pepe” Rivero y Luis Rejón cumplió el objetivo.
Por su lado, en una pelea de toma y daca, por momentos explosiva, callejera, los jovencitos Carlos “Rabanito” Martín y Héctor “Destroyer” García, peleando también en los súperplumas, dieron un muy buen espectáculo.
“El Rabanito” se las ingenió con sus ganas de ser alguien y le ganó las distancias con velocidad y valor al “Destroyer” a cuya guardia pudo entrar con golpes volados y ganchos que dejaron claras huellas en el rostro del jovencito de Yucatanboxing, quien nunca se pudo quitar de encima la sanguijuela que para él constituyó “El Rabanito” que le quitó lo invicto en su séptimo pleito. Ojalá que “Hectorcito” no se desanime y que Carlitos siga por el buen camino, pues puede ser un ídolo en el futuro.
En ligero a cuatro vueltas, el novatito Oscar Arjona tumbó dos veces al cancunense Elías Gutiérrez, antes de obligar al “bigotes” Mena a parar la acción al 1:06 del tercer rollo, mientras que en súpermosca, Miguel “La Joyita” Herrera, con muchas más experiencia que el debutante Gílmer “Pankas” Martín, sufrió un poco, pero terminó acabándolo por técnico tras tumbarlo a los 55 segundos del segundo round causando un poco de alarma al golpearse el derrotado la parte posterior de la cabeza con la última soga. Afortunadamente, no pasó a mayores.
Despojan al invicto cancunense Ricardo “Torito” Pérez..
En la primera de la tarde, con los rayos del sol aún encima, los jueces (dicho sea con todo respeto) le regalaron la pelea en un fallo por decisión dividida al local Ulises “Condorito” Martín, luego de que el cancunense Ricardo “Torito” Pérez lo tuvo noqueado en el tercero tras tumbarlo feamente con un golpe fortísimo. El “cóndor” parecía listo, pero valiente y con magnífica preparación se paró visiblemente perturbado, aunque nuestro fino amigo, Don Fernando “Resortes” López Castañeda nos dijo después que lo veía entero y que por eso lo dejó seguir.
No tenemos duda de que el yucateco estaba totalmente indefenso y que López Castañeda debió parar la pelea, pero a este error se sumaron el manejador del púgil, Alberto Casanova y el comisionado en turno que lo dejó seguir. Afortunadamente, este error multiplicado por tres no tuvo consecuencias, más que la de quitarle el invicto a un boxeador de fuera que debió ganar. Ya con este tipo de fallos, no hay autoridad moral de este lado para criticar los horripilantes fallos que se dan también en Cancún contra los púgiles de esta parte de la península.
El Xix:
1.- De la anterior comisión de box ya solo vimos a nuestro buen amigo, y excelente comisionado, Ing. Raúl Jiménez Ávila y a don Huachito Poot, así como en la zona técnica a Ariosto Aké…bienvenidos son y serán siempre.
2.- Gran y muy humano detalle tuvo anoche Miguel Berchelt al invitar desde Cancún al gran Ladislao “Chino” Celis (su primer mentor cuando vivía en Cancún) a atenderlo y darle su uniforme del equipo Max Boxing en algo que lo enaltece y que permite percibir que es una persona agradecida y de no solo gran capacidad boxística, sino de gran corazón.
3.- Berchelt muy bien y en plan enorme pero a los que somos puristas y hemos visto mucho boxeo, nos sigue preocupando lo desbocado de sus ataques que, hasta ahora, bendito Dios, le han dado 19 satisfacciones. Con tipos de mayor nivel, como Orlando “Siri” Salido a quien vislumbramos se enfrentará en mediano plazo por un título mundial (Salido irá en breve por el título que perdió ante Mickey García y que éste dejó la semana pasada en la báscula) ese accionar, el cual más de uno ya le debe estar estudiando, puede derivar en un infausto imprevisto.
4.- Ojalá también que por la corta duración de sus peleas, combata más seguido y al parecer eso sucederá en no mucho tiempo como parte de la estrategia que Max Boxing tiene para él y que desde su debut en 2010 esa empresa le ha ido tejiendo con hilo de oro.
5.- Una señora con medio o mejor dicho con tres cuartos de estoque (borracha) se echó la puntada de exclamar a gritos que la pelea del “Alacrán” fue un fraude y no es que lo defendamos, pero como señalamos arriba, “Miguelito Kid” tiene la virtud de hacer parecer fácil lo difícil y eso es algo que, para comprenderlo, debe uno haber estado años y años en esto.
6.- Felicidades, en verdad al “Chamaco” que si bien no se fue temprano a Chicxulub, si se fue limpiecito y bien “carita” para agradarle a su “güera” en su día de aniversario de bodas…Hoy hay fiesta y por doble en Chicxulub, que lo disfruten así como Silverio nos hizo disfrutar anoche.
7.- “Manolis” Chávez, tras su desafortunada pelea de anoche fue sometida a una intervención en el Centro Médico de las Américas a donde fue enviado por la empresa Max Boxing para estabilizar su problema nasal y poderlo despachar de vuelta y sin riesgos a la Ciudad de México.
8.- Magnífica función de Mario Abraham y operada por “El Famous” Puga. No hubo quien se fuera con mal sabor de boca, si acaso por el robo de la primera pelea de la noche, pero fue casi pecata minuta respecto a lo que vino después.

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