Mérida.- El estimado ex púgil y manejador de boxeadores, sr. Don Antonio “Zorrito” Franco Moo, falleció anoche a los 87 años víctima de una larga dolencia  derivada de su avanzada edad.

En atenta llamada telefónica a nuestra redacción, el presidente de la Asociación de Boxeo Amateur de Yucatán (ABAY), Carlos “Pescado” Sosa dio a conocer la noticia del deceso de Don Antonio, quien fuera un aguerrido combatiente de los pesos moscas en las décadas de los 40´s y 50´s del siglo pasado.

De acuerdo con lo informado por el “Pescado” Sosa, el “Zorrito” pasó sus últimos días hospitalizado sufriendo por las dolencias que finalmente acabaron con su existencia.

Tras su deceso, anoche, alrededor de las 23:00 horas, el señor Franco Moo fue velado en la funeraria “La Luz del Cielo” (Avenida Itzáes, a unos pasos del Hospital O´Horán), donde fue despedido por familiares cercanos y amigos.

Su sepelio se llevó al cabo esta misma mañana en el cementerio de Xoclán y al parecer no fue solicitado el apoyo correspondiente de parte de la Comisión de Box de Mérida (CBM) que dispone varias bóvedas para ese fin en el Mausoleo del Boxeador, donde entre otros están los restos de Manuel Ravell, quien fuera contemporáneo suyo y, ni más, ni menos que los del más avanzado de sus pupilos, Santiago Méndez Gamboa.

Franco Moo fue campeón mosca de Yucatán y partícipe del quizás más épico y voltáico suceso en la historia del boxeo y del deporte en Yucatán, cuando apoyó a Edilberto “Beto” Rivero en la esquina de Gustavo “Guty” Espadas la noche en la que el diminuto bombardero yucateco despedazó a punta de cuero al entonces invicto panameño Alfonso López para destronarlo como campeón mundial mosca el 2 de octubre de 1976 en la Sports Arena de Los Ángeles.

En breve una nota con algunos sucesos adicionales en la carrera y vida de este héroe del boxeo yucateco, pero sobre todo un caballero, buen hombre, discreto y callado, pero que se convertía en un león cuando trepaba al ring y olía la brea y la sangre de sus antagonistas boxísticos.

(La nota está ilustrada con una imagen en la que Don Antonio aparece al centro de la misma en primer plano (de cuclillas) en la noche en la que Héctor Mendieta capturó el cetro mosca de Yucatán. A su izquierda, de bigote, el inolvidable mecenas y apoderado de púgiles, sr. Don William Abraham Dáguer abrazando a su hijo. Lic. Antonio, a cuyo lado, sonriente se encuentra el entonces jovencito Lic. Juan José Abraham Achach).

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