A 10 años de un suceso: La 1a pelea de campeonato mundial completo en México

A continuación, una remembranza de esa fecha histórica en Cancún y la “romería” que le siguió

Por Juan Carlos Gutiérrez Castillo

Con motivo de conmemorarse hoy el X Aniversario de la gran promoción denominada “History in Cancún”, que presentó la primera pelea de campeonato mundial completo (entera*) en México, le presentamos una breve reseña de lo que sucedió esa noche del 8 de marzo de 2008 y que escribimos a manera de nota de color tras lo sucedido en el ring en el que el nigeriano Samuel Peter se convirtió en soberano mundial tras batir al entonces campeón Oleg Maskaev. 

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Cancún.- El advenimiento del campeón indiscutido de peso completo del CMB, en una noche inédita para el deporte mexicano capturó varios momentos para el anecdotario de las cerca de ocho mil personas que acudieron a la romería boxística del sábado en esta ciudad, donde Samuel Peter fue el personaje estelar.

Coso taurino, la plaza de toros de Cancún se convirtió en una auténtica “Torre de Babel” del siglo XXI en la que las múltiples nacionalidades que convergieron en su interior demostraron diferencias más allá del lenguaje.

Para muestra, un botón: El pleito de unas féminas mexicanas y otras, al parecer estadounidenses, en ringside por un desacuerdo en la asignación de sillas, dejó el ring calientito para la llegada de las peleas importantes.

Recordatorios maternales de todo tipo en inglés y español, puñetazos, bofetadas, gritos, jaladas de cabellera, arañazos y saltos opacaron lo boxístico y llamaron la atención de todo mundo, entre ellos del “Enmascarado de Plata”: el Santo jr.

Expectante, el personaje, hijo de la leyenda, sólo fue testigo de lo ocurrido, sin lanzarse desde uno de los postes del ring para poner orden en ese sitio de la arena, donde un grito unánime lo seguía: “Saanto, Saaanto Saaaanto”.

Una magnífica voz, pero sin experiencia sorprendió a propios y extraños anunciando los pleitos ante la ausencia de último momento del ícono boxístico Michael Buffer, a quien la gente no escuchó con su “Let´s get Ruuumble”.

Víctor Pérez, mexicano él, vestido elegantemente de negro con un cuello tipo “Mao” presentó los pleitos, aunque con no pocos imponderables.

El primero fue anunciar con el doble de peso a los contendientes del primer pleito pactado en la categoría superpluma; Moisés Pérez y Ray Beltrán, tras leer la hoja equivocada correspondiente a pesos completos con el resultado de una silbatina que se escuchó hasta la zona hotelera de Cancún.

El segundo y el que los entendidos del boxeo detectaron fue el anuncio que hizo de cada una de las puntuaciones con todo y boxeador favorecido, lo que restó emoción tras la segunda votación que dejó entrever a quien había ganado, en vez de guardarse el nombre hasta el final, como debe ser y que en este caso fue John Ruiz.

Plaza de toros al fin, la sede de la función “Historia en Cancún” recibió anoche en su ruedo a un torito guerrerense que siempre se había salido con la suya en más de 30 salidas en distintas arenas de México y Estados Unidos, aunque ayer salió si no precisamente a rastras, sí con el orgullo herido.

Juan “Torito” Díaz, originario de Huitzuco, Guerrero, salió a defender la corona de los ligeros de la AMB , FIB y OMB ante el estadunidense Nate Campbell, quien conociendo la condición de su rival salió preparado para hacerle una faena.

Campbell, conocido como el “Guerrero Galáctico”, dejó de serlo y con un atuendo auténtico de torero, capote y montera (sombrero) incluído se preparó para lo que finalmente logró: la mejor faena de su vida.

 Nadie gritó ole y sí todos celebraron los cientos, pero estériles acometidas del “Torito” que terminó cediendo sus campeonatos ante su matador que usó guantes mexicanos Cleto Reyes, a diferencia de él que empleó los estadunidenses “Everlast”.Quizá ese fue el pecado que le costó el triple cetro.

El punto cumbre fue la pelea por el campeonato mundial completo del CMB entre el ruso Oleg Maskaev y el nigeriano Samuel Peter, quien al cabo de cinco rounds y fracción se consagró campeón indiscutible.

Vestido de charro mexicano, el ruso trató de ganarse simpatías entre los asistentes y aunque quizás lo logró, ello de poco le sirvió.

Peter, con andanadas de dos manos, se fue imponiendo poco a poco hasta casi arrancarle la cabeza del cuello al europeo y en un festejo inédito en el país, una decena de morenos nigerianos lo acostó en el aire, sobre sus hombros y cabezas, con todo y sus alrededor de 120 kilos de peso, en medio de las estruendosas risotadas de Don King.

Rematando lo que sucedía, un grito venido de ring side, en el momento exacto, causó la hilaridad de cientos que lo oyeron: “Nunca había visto una merienda de negros”.

El gigantesco ring, de siete metros por siete metros, estrenado anoche, aún con la pelea de Maskaev y Peter no había registrado caída alguna y quien tuvo el triste honor de “estrenar” su lona fue le veterano yucateco José Gilberto Keb Baas “Baby Luis V”.

Ante el ascendente mexiquense Adrián “Confesor” Hernández, Keb cayó en el segundo, tercero y cuarto asaltos para perder y tener un triste capítulo final en su carrera que muy probablemente concluyó anoche.

Tras esta pelea, el retiro de la gente dio paso al paulatino regreso a la normalidad al coso de la avenida Bonampak  que esta mañana amaneció con kilos y kilos de basura, pero seguramente con un recuerdo perenne en la que sin duda ha sido la velada más importante de su existencia, pese a no haber sido una fecha taurina.

(*A inicios del siglo XX hubo una pelea de campeonato mundial completo que inició en Estados Unidos y terminó en México días después).

Notas relacionadas

Comentario(1)

  • jeffwu
    12 marzo, 2018 at 2:07 pm

    Península Deportiva, thanks so much for the post.Much thanks again. Really Cool.

Escribe un comentario